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Pinguicula australandina
La grasilla de alta montaña de los Andes australes, reconocida como especie propia solo en este siglo. Pinguicula australandina vive en vegas alpinas húmedas entre mil cuatrocientos y dos mil trescientos metros, desde la laguna del Maule, en Chile, hasta el Neuquén argentino: un territorio de volcanes, agua de deshielo y veranos cortos. El nombre dice exactamente dónde pertenece: el sector austral de los Andes.




Identificación
Roseta compacta de cuatro a seis hojas de catorce a veintidós milímetros, verdes o pardo verdosas, con el haz de brillo untuoso. El escapo mide de dos a cinco centímetros y lleva pelos glandulares moderadamente densos: menos que en P. nahuelbutensis y claramente más que en P. antarctica. La flor es bilabiada y violeta, rosada o lila, a menudo con venas más oscuras que apuntan a la garganta; el espolón es cónico, obtuso o algo agudo, de dos a tres milímetros. Florece de enero a principios de marzo, en pleno verano austral. Tras la floración la planta se retrae para el largo invierno bajo la nieve.
Especies parecidas
Las otras tres especies australes son el riesgo real. Pinguicula antarctica, más al sur y más abajo, tiene flores blancas de ocho a diez milímetros con espolón sacciforme de milímetro y medio como mucho. P. chilensis coincide en altitud pero tiene flores azules o blanquecinas; P. australandina es la única de las cuatro que suele florecer netamente violeta o rosada, y ese es el carácter más rápido en el campo. P. nahuelbutensis vive en la cordillera de la Costa, no en los Andes, y tiene escapo muy corto, de centímetro y medio como máximo. Fuera de floración, separar estas especies es prácticamente imposible.
La trampa y su funcionamiento
Una trampa adhesiva con un contrato brevísimo. Por encima de los dos mil metros estas montañas pasan medio año bajo nieve; lo que la planta capture en las semanas de verano debe sostenerla el resto. Las glándulas pedunculadas retienen una gota pegajosa, las sésiles liberan enzimas en cuanto hay presa encima, y el margen de la hoja se enrolla luego despacio sobre la captura para que el líquido no se pierda. La oferta del corto verano andino es sorprendentemente grande: sobre las lagunas de deshielo y las vegas enjambran quironómidos y moscas pequeñas en nubes densas. En un suelo alpino, frío y de descomposición lenta, esa es la vía más rápida al nitrógeno.
Hábitat y ecología
Vegas alpinas húmedas y rezumes por encima del límite arbóreo, entre mil cuatrocientos y dos mil trescientos metros (R5, W6), sobre suelo mantenido permanentemente húmedo por el deshielo durante el crecimiento. El césped es corto y abierto, con mucho suelo y piedra desnudos entre las matas; no hay estrato arbustivo que dé sombra. El clima es duro: sol intenso de día, heladas nocturnas incluso en verano y larga innivación. Los enclaves son manchas en el paisaje, allí donde el agua aflora.
Distribución y altitud
A lo largo de los Andes australes, entre unos treinta y seis y cuarenta y un grados sur: de la laguna del Maule, en Chile, al entorno del cerro Nireco, en el Neuquén argentino. La especie ocupa ambas vertientes de la divisoria y no es, por tanto, endémica de un solo país, aunque nuestra lista mencione solo Argentina. Dentro de esa franja la distribución está muy fragmentada: cada vega húmeda es una isla, separada por laderas secas y pedregosas y valles encajados.
- Observada (cuadrículas de un grado)
Formas y variación
No se reconocen variedades silvestres. El color de la flor va del púrpura intenso al lila y al rosa, incluso dentro de una misma población, y la venación varía mucho; eso es variación ordinaria y no base para formas. Las plantas de los sitios más altos y expuestos quedan menores y con escapos más cortos. No se han descrito híbridos naturales. Conviene saber que el concepto de especie en este grupo es reciente: material antes archivado como P. antarctica o P. chilensis corresponde en parte a esta especie, de modo que la literatura antigua debe leerse con cuidado.
Dónde y cuándo verla
Suba alto y vaya en enero o febrero. La planta ocupa las vegas húmedas justo por encima del límite arbóreo, donde el agua de deshielo aflora y el suelo aún cede bajo la bota; las laderas secas y pedregosas intermedias son tiempo perdido. Busque las flores violetas: destacan en un paisaje por lo demás amarillo y gris. Conviene agacharse hasta el suelo, porque las rosetas son pequeñas, pardo verdosas y se confunden con la tierra. Y cuidado con el sol: a esta altitud la radiación ultravioleta es fuerte.
Estado de conservación
La especie no ha sido evaluada para la Lista Roja mundial de la UICN ni figura en CITES, de modo que carece de categoría internacional. Lo conocido es aún reciente: la especie se describió en este siglo y la imagen de su área se apoya en un número limitado de visitas dirigidas. El área recorre más de quinientos kilómetros de Andes e incluye localidades dentro de espacios protegidos a ambos lados de la frontera. La presión procede del pastoreo de las vegas, de las obras hidráulicas en los sistemas de deshielo y del ascenso de la línea de nieve, que reduce la superficie de vega alpina húmeda. La ausencia de evaluación significa aquí, sobre todo, que los datos básicos siguen siendo escasos.
Nombre científico
Pinguicula australandina | Gluch, 2017
Descrita por Oliver Gluch en 2017, en Carnivorous Plant Newsletter 46. La zona tipo se encuentra en la provincia de Neuquén, en Argentina, cerca de Copahue, a unos 1900 metros de altitud. El epíteto australandina combina el latín australis ("austral") y "andina" y alude a la presencia de esta especie en los Andes australes de Chile y Argentina.
World Checklist of Vascular Plants (WCVP), a través de Plants of the World Online (POWO), Royal Botanic Gardens, Kew.