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Pinguicula casabitoana
La Española tiene exactamente una grasilla, y es a la vez una de las más extrañas del mundo. Pinguicula casabitoana no crece en el suelo sino sobre los árboles: una epífita verdadera de los bosques nublados de la Cordillera Central, en la República Dominicana. Junto con una especie cubana forma la única pareja de grasillas epífitas del mundo, y en ambas se ha demostrado un modo de reproducción que no se da en ningún otro lugar del género.

Identificación
Una roseta pequeña de hojas enteras y carnosas, aplicada a la corteza de un tronco o una rama, con una cubierta glandular que hace que el limbo parezca mojado. La planta no está en el suelo, sino fijada a la corteza por raicillas y pelos radicales. Del centro salen escapos delgados, cada uno con una flor bilabiada y espolonada. En un bosque nublado, donde cada tronco está cubierto de musgos, helechos y orquídeas, hay que buscar a conciencia: la superficie foliar untuosa y lustrosa es lo que delata a la planta. Como la planta vive sobre corteza, la roseta rara vez queda horizontal, sino contra una superficie inclinada o vertical, lo que hace la captura algo distinta que en una planta terrestre. Los escapos son cortos y mantienen la flor cerca del tronco.
Especies parecidas
En La Española no hay otra grasilla, de modo que quien encuentre en un tronco una roseta de hojas lustrosas y pegajosas tiene esta especie. El riesgo está en las vecinas de la misma corteza: helechos pequeños, hepáticas y orquídeas epífitas jóvenes se parecen de lejos a una roseta de grasilla. Observe la superficie y el margen foliar: entero, carnoso y cubierto de gotitas transparentes que atrapan la luz. La única otra Pinguicula epífita del mundo vive en Cuba y no solapa.
La trampa y su funcionamiento
La cubierta glandular funciona como en cualquier grasilla: glándulas pedunculadas con gota pegajosa, glándulas sésiles con enzimas digestivas y una epidermis que reabsorbe lo digerido. Sobre corteza es la única forma de obtener nutrición mineral, porque una epífita no dispone de suelo. El microhábitat se caracteriza por una humedad permanentemente alta y una humectación frecuente por nubes y lluvia, de modo que las gotas nunca se secan. La captura es la fauna menuda de la capa de los troncos: colémbolos, ácaros, mosquitos y moscas pequeñas.
Hábitat y ecología
Bosque nublado en las altitudes medias de la Cordillera Central: bosques donde las nubes chocan a diario con las laderas y la corteza rara vez se seca. Las localidades están en y alrededor de espacios protegidos como la Reserva Científica Ébano Verde y Loma Barbacoa, y en el entorno de Jarabacoa y Constanza. Son justamente las franjas donde la isla tiene su propio clima de nubes; fuera de esa zona falta la humedad permanente que hace posible esta forma de vida.
Distribución y altitud
Endémica de La Española y, dentro de la isla, restringida a la República Dominicana, con su centro en la provincia de La Vega —Jarabacoa, Constanza y la reserva Ébano Verde— y un registro adicional en la provincia de San Cristóbal, en Loma Barbacoa. Es, por tanto, la única Pinguicula de toda la isla y el único representante del género entre Cuba y el continente sudamericano. Que una isla tenga una sola grasilla mientras la vecina Cuba cuenta quince figura entre las preguntas sin resolver de la fitogeografía caribeña.
- Observada (cuadrículas de un grado)
Formas y variación
No se reconocen subespecies ni variedades silvestres. Lo más notable de esta especie no es una forma sino un modo de reproducción: en ella y en la grasilla epífita cubana se ha demostrado viviparidad verdadera. Lo que la planta suelta no son semillas sino plántulas, formadas dentro del cáliz, con los cotiledones retenidos en la cubierta seminal, primer registro de ese tipo de germinación en el género. La plántula se fija a la corteza con un anillo continuo de pelos radicales, sin formar antes una raíz verdadera. Esa forma de vida tiene una lógica clara: una semilla finísima que cae de una rama tiene pocas probabilidades de llegar a corteza adecuada, mientras que una plántula ya formada, capaz de fijarse de inmediato, sí las tiene.
Dónde y cuándo verla
Mire hacia arriba. Busque en el bosque nublado, en las laderas más húmedas, en la cara norte y este de los troncos y en ramas bajas, y use musgos y hepáticas como guía: donde se acumulan sobre la corteza, esta se mantiene húmeda. Los prismáticos son útiles, porque muchas rosetas quedan por encima de la altura de los ojos. Vaya preferiblemente durante la niebla o justo después, cuando la cubierta glandular brilla más. La mayoría de las localidades están en reservas protegidas: gestione el acceso con antelación y no manipule la corteza.
Estado de conservación
La especie no ha sido evaluada para la Lista Roja mundial de la UICN y no figura en CITES. Lo que se sabe: es la única Pinguicula de La Española, con pocas localidades conocidas en el bosque nublado de la Cordillera Central y enteramente dependiente de árboles hospedantes y de una capa forestal permanentemente húmeda. Con esa forma de vida, la tala, la fragmentación del bosque y el ascenso de la base de nubes en un clima más cálido son los riesgos principales. Que parte de las localidades estén dentro de reservas científicas es lo más alentador que ofrece este expediente.
Nombre científico
Pinguicula casabitoana | Jiménez Almonte, 1960
Descrita por José de Jesús Jiménez Almonte en 1960. La especie se conoce de unas pocas localidades en la Cordillera Central de la República Dominicana. El epíteto casabitoana alude a la Loma Casabito, una montaña de la Cordillera Central de la República Dominicana.
World Checklist of Vascular Plants (WCVP), a través de Plants of the World Online (POWO), Royal Botanic Gardens, Kew.