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Correlimos semipalmeado

Calidris pusilla | Grijze strandloper | Semipalmated sandpiper

El correlimos neártico más frecuente en Europa y, aun así, una rareza que se busca en septiembre entre bandos de correlimos menudos. En España domina la fachada gallega, con la mayoría de las citas homologadas.

Correlimos semipalmeado (Calidris pusilla)
Foto: Rhododendrites — CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Voz

Un churp grave, corto y algo ronco, a veces repetido dos veces, más lleno y bajo que el tit seco del correlimos menudo y sin la aspereza aguda del chit del de Alaska. En un bando mixto que levanta el vuelo, esa nota grave suele ser lo primero que llama la atención. En zona de cría el macho realiza un vuelo nupcial con un vurra-vurra-vurra pulsante y motorizado seguido de frases gorjeantes; en Europa solo se oye el reclamo de vuelo.

Escucha: Reclamos, Long Island, Nueva YorkWikimedia Commons

Grabación: Tony Phillips — CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

Identificación

Pequeño y rechoncho, con pico corto, recto y grueso en la base, de punta claramente roma; las hembras de poblaciones orientales lo tienen más largo y algo caído. Patas negras, con pequeñas membranas entre los dedos delanteros. Los adultos en plumaje nupcial son pardogrisáceos apagados, con centros oscuros en las plumas y a lo sumo un matiz rojizo en píleo y auriculares, sin los tonos cálidos de los demás correlimos americanos. Los juveniles se ven escamados de pardo gris con ribetes anteados, píleo oscuro a modo de capirote, lorum oscuro y apenas una línea dorsal insinuada. En invierno es gris uniforme con una mancha gris en el lateral del pecho. La punta del ala llega al extremo de la cola y las terciarias cubren casi todas las primarias.

Especies parecidas

Frente al correlimos de Alaska manda el pico: corto, recto y de punta roma en lugar de largo, grueso en la base y curvado al final, y sin escapulares rojizas en ningún plumaje. Ambas especies muestran las membranas interdigitales que dan nombre a esta, visibles cuando el ave camina sobre una lámina de agua o justo antes de levantar el vuelo; el correlimos menudillo y el cuellirrojo carecen de ellas. El menudillo añade patas amarillo verdosas, pico más fino y algo curvado, plumaje más pardo y rayado y una banda pectoral completa. El cuellirrojo es de pico más corto y alas más largas, con las primarias sobrepasando la cola y la silueta afilada por detrás; en verano luce la garganta rojiza limpia con un collar de estrías, mientras que el semipalmeado mantiene el pecho densamente estriado. El trabajo real, sin embargo, es con el correlimos menudo, entre cuyos bandos se busca: pico más fino y de punta aguda, sin membranas, tirantes blancos nítidos y ceja partida en el juvenil, y escapulares de centro negro con ribetes rojizos frente a los ribetes anteados y la cara más lisa del semipalmeado. El correlimos de Temminck apenas entra en la discusión, con sus patas verdeamarillentas, el pecho gris uniforme cortado sobre el blanco y las rectrices externas blancas. El correlimos común se descarta por tamaño y por el pico más largo y curvado.

Hábitat

En la Península aparece en marismas y llanuras intermareales de las rías, en playas y arenales, en salinas y en las orillas fangosas de embalses, lagunas litorales y balsas de depuradora, casi siempre dentro de un bando de correlimos menudos o comunes. Se alimenta picoteando y sondeando en los primeros milímetros de fango. Cría en tundra húmeda de ciperáceas y llanuras costeras encharcadas del Ártico norteamericano, de Alaska a Labrador.

Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.

Distribución y movimientos

Cría en el Ártico de Norteamérica e inverna en las costas de Centroamérica y Sudamérica, con las Guayanas como núcleo principal. En España hay unas ocho citas homologadas entre 1991 y 2004, la mayoría en otoño, de agosto a octubre, y cinco de ellas en Galicia. En Gran Bretaña e Irlanda es el correlimos neártico más regular y se encuentra cada otoño en número creciente, mientras que en los Países Bajos se han aceptado quince registros, casi todos de aves adultas.

Dónde y cuándo buscarla

Septiembre en las rías gallegas y en las marismas cantábricas es la mejor apuesta: Ortigueira, Baldaio, Villaviciosa y Santoña, revisando los bandos de correlimos menudo en la bajamar. Colócate a ras de suelo para que el bando se acerque alimentándose y repasa cada ave por la punta del pico y el color de las patas antes de buscar las membranas. Sirven tanto los adultos gastados de comienzos de otoño como los juveniles frescos, así que no descartes por plumaje desgastado.

Estado de conservación

Casi amenazada. La población oriental ha caído con fuerza, algo documentado sobre todo en los censos de invernada en las Guayanas, que registraron descensos muy acusados. La caza de limícolas en los humedales costeros de Surinam, las molestias y la pérdida de áreas de descanso en la fachada atlántica y los cambios en la disponibilidad de alimento en las llanuras intermareales son las presiones principales. En la bahía de Fundy casi toda la población depende en otoño de unas pocas llanuras de fango.