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Pardela mediterránea
Puffinus yelkouan | Yelkouanpijlstormvogel | Yelkouan shearwater
La pardela mediterránea reúne hoy dos formas bien distintas. La forma occidental cría únicamente en las islas Baleares — en otras listas, Puffinus mauretanicus — y es prácticamente la única ave marina enteramente española: tras la cría casi toda la población abandona el Mediterráneo, cruza el Estrecho y sube al golfo de Vizcaya, el mar de Irlanda y el sur del mar del Norte, donde unas pocas alcanzan cada año la costa neerlandesa. La forma oriental, yelkouan, cría en islas y acantilados del Mediterráneo central y oriental y apenas sale de esa cuenca. AviList 2025 considera ambas formas una misma especie, Puffinus yelkouan, mientras que otras listas las mantienen como dos.
Voz
Muda en el mar. En la colonia, de noche, emite un chillido ronco, roncante y quejumbroso con un ritmo marcado de inspiración y espiración, que sale de grietas y cuevas marinas y resuena en los acantilados. Ambas formas vocalizan igual; las orientales suenan de media algo más agudas y rápidas, diferencia poco aprovechable en el campo. En Baleares se oye de marzo a junio, sobre todo en Formentera, Ibiza, Cabrera y los acantilados de Mallorca; en el este, de enero a junio en Malta, las islas griegas y la costa turca. Fuera de la colonia la especie no vocaliza.
Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.
Identificación
Pardela mediana que junto a una pichoneta parece barriguda y pesada: vientre más lleno, alas más anchas y arqueadas, cuerpo abultado tras la base del ala y a menudo pies algo salientes. El vuelo es menos elegante, con aleteos más numerosos y rápidos y planeos más cortos, y suele mantenerse más cerca del agua. Por arriba es pardo grisáceo apagado, no negro. Las dos formas se separan por la silueta y sobre todo por las partes inferiores. Las aves baleares son más recias y más pardas: vientre, pecho y flancos de blanco sucio a pardo terroso, con lavado pardo variable en los laterales del pecho y los flancos, infraala blanco grisáceo con borde oscuro ancho y difuso que recorre entera el ala, axilares claramente oscuras e infracaudales pardas. El límite entre el capirote oscuro y la garganta clara es difuso y emborronado, y los individuos oscuros pueden parecer casi enteramente pardos. Las aves orientales son más esbeltas y contrastadas: más blancas y limpias por debajo, con borde alar oscuro más estrecho y mejor definido, axilares más claras, infracaudales por lo general blancas y límite capirote-garganta más marcado. Los caracteres se solapan de arriba abajo — hay baleares pálidas y orientales sucias — y en el mar, a contraluz y a distancia, la mayoría de las aves no se puede asignar a una forma.
Especies parecidas
La pardela pichoneta es la confusión y la diferencia está debajo: la pichoneta es blanco limpio por debajo, con límite neto que pasa alto bajo el ojo, axilares blancas e infracaudales blancas, es más esbelta, de alas más rectas y planea más y con más suavidad. Las baleares resultan sucias, con axilares oscuras, infracaudales pardas y límite capirote-garganta difuso, y se ven más rechonchas. Las orientales quedan en medio y son las que de verdad complican la pichoneta: hay que fijarse en el borde infraalar oscuro, más ancho y difuso, en el tono cálido de los laterales del pecho y los flancos y en el vuelo más lento y pesado. Para separar una forma de la otra sirven la corpulencia, las axilares y lo sucio de flancos e infracaudales, y sobre todo el lugar: en el Atlántico y el mar del Norte son aves baleares; en el Egeo y el Adriático, orientales. La pardela sombría es mayor y del todo oscura por debajo, con panel plateado infraalar. La pardela cenicienta es mucho mayor, de pico amarillo y vuelo ligero y velero.
Hábitat
Cría en grietas, cuevas y madrigueras de acantilados costeros e islotes deshabitados: en Baleares a menudo justo por encima de la rompiente, y en el este en los acantilados calcáreos de Malta, las islas del Egeo y la costa adriática. Se alimenta sobre la plataforma continental somera, buceando tras sardinas, boquerones y descartes pesqueros, y descansa en balsas densas sobre el agua. Fuera de la cría, la forma balear ocupa la plataforma atlántica, el golfo de Vizcaya y hasta el mar de Irlanda y el sur del mar del Norte; la oriental permanece en el Mediterráneo y cruza el Bósforo hacia el mar Negro en gran número.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
La forma balear cría solo en las Baleares, con una población del orden de unos pocos miles de parejas. Desde mayo la mayoría cruza el Estrecho hacia el norte y se concentra frente a Portugal, Galicia y en el Cantábrico de junio a septiembre, con paso de regreso a finales de otoño. Es la que se ve en el mar del Norte y frente a la costa neerlandesa, donde resulta visitante rara pero casi anual, con unas pocas a unas decenas de citas al año en Zelanda y Holanda, sobre todo en agosto y septiembre con vientos del suroeste al oeste. La forma oriental cría del sur de Francia e Italia a Croacia, Malta, Grecia y Turquía, con decenas de miles de parejas, y apenas sale del Mediterráneo; fuera de la cría se reúne en el norte del Egeo, el mar de Mármara y el mar Negro. En España solo se citan aves orientales de forma excepcional, y en el interior peninsular la especie falta por completo.
- Todo el año
- Invierno
- Paso migratorio
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
En España el Estrecho es el lugar clásico para la forma balear: desde Tarifa o Punta Carnero, con poniente en mayo y junio salen al Atlántico cientos o miles de aves, y en octubre y noviembre regresan. Frente a Galicia, Estaca de Bares en agosto y septiembre es casi seguro, y en la costa catalana las aves pasan muy cerca en primavera. En el Mediterráneo balear conviene mirar desde los ferris entre Barcelona, Ibiza y Mallorca, y desde los cabos de Formentera al atardecer, cuando las balsas se reúnen antes de entrar a la colonia. Sea donde sea, hay que ser estricto y juzgar por axilares, infracaudales y estilo de vuelo, porque muchas citas resultan al final ser pardelas pichonetas. Para la forma oriental, el Bósforo es el sitio: desde los ferris de Estambul pasan largas hileras a primera hora.
Estado de conservación
La forma balear es una de las aves marinas más amenazadas de Europa y figura en la lista roja mundial como En peligro crítico (CR): la última categoría antes de la extinción en libertad. Los modelos basados en la supervivencia adulta predicen una pérdida superior al ochenta por ciento en tres generaciones. Las causas son la captura accidental en palangre y redes de enmalle, la depredación por gatos, ratas y martas introducidos en las colonias, las molestias y la urbanización de los acantilados costeros y el desplome de los descartes pesqueros en el Mediterráneo. La forma oriental es más numerosa, pero afronta las mismas amenazas y, valorada aparte, figura como Vulnerable (VU), con las ratas y la captura accidental como principales problemas. Que ambas compartan ahora un mismo nombre científico no cambia esas cifras: la conservación se plantea forma por forma y colonia por colonia.

