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Pardela pichoneta
Puffinus puffinus | Noordse pijlstormvogel | Manx shearwater
La pardela pichoneta es la pardela más común del noroeste de Europa y el ejemplo de manual del vuelo rasante: se inclina tan bajo sobre la marejada que la punta del ala casi toca el agua, destellando alternativamente en negro y blanco. Gran Bretaña e Irlanda albergan casi toda la población mundial.
Voz
Muda en el mar. En la colonia, de noche, emite uno de los sonidos más extraños de Europa: un chillido ronco, silbante y como de arcada en tres tiempos, ku-kurru-ah, lanzado desde la madriguera y en vuelo en la oscuridad, y el motivo de que en los países celtas se la llame "ave del diablo". Se oye de abril a agosto en Skomer, Skokholm, Rum y las islas de la costa oeste irlandesa; sobre aguas neerlandesas permanece muda.
Grabación: British Library — CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
Identificación
Pardela mediana y esbelta, con alas estrechas, rectas y bastante rígidas y cola corta. El vuelo define la impresión: unos pocos aleteos rápidos y tiesos y luego un planeo largo en el que el ave se ladea y muestra primero el dorso negro y enseguida las partes inferiores blancas, avanzando sobre las olas como un intermitente. Por arriba es pardo negruzco uniforme, por debajo blanco limpio, con una separación neta que pasa justo por debajo del ojo. El blanco sube por detrás de la base del ala y forma una muesca clara en el flanco oscuro. La infraala es blanca con borde posterior estrecho y punta oscuros; las infracaudales son blancas. Pico fino y oscuro, patas rosadas.
Especies parecidas
La pardela balear es la confusión clave y la separación está en las partes inferiores: en la pichoneta el vientre, la infraala y las infracaudales son blanco limpio con límite nítido; en la balear son blanco sucio o pardusco, con axilares oscuras, infracaudales oscuras y un límite difuso y emborronado en el cuello. La balear es además más robusta, de vientre más lleno, alas más anchas y vuelo menos elegante, más aleteante y más pegado al agua. La pardela mediterránea, en el Mediterráneo, queda a medio camino, con infracaudales blancas pero dorso más pardo. El alca y el arao vuelan con aleteo zumbante continuo, sin planeos, y tienen silueta más compacta y sin cuello. El mérgulo atlántico es mucho menor y más oscuro.
Hábitat
Fuera de la cría, enteramente marina, sobre la plataforma continental y sus bordes, donde bucea tras lanzones, espadines y arenques y suele descansar en balsas sobre el agua. Cría en colonias, en madrigueras excavadas en laderas herbosas de islas sin ratas, y visita la colonia solo de noche para escapar de las gaviotas grandes. Inverna frente a las costas de Brasil y Argentina.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría en Gran Bretaña, Irlanda, Islandia, Feroe, Noruega, Bretaña y en Azores y Madeira, con la mayor parte de la población mundial en Skomer, Skokholm y Rum. Los Países Bajos no tienen colonias; en el mar del Norte es migrante regular de abril a octubre, con las cifras más altas con viento del noroeste en agosto y septiembre. En España es abundante en la costa cantábrica y gallega y por el estrecho de Gibraltar, donde pasan miles de aves en primavera y otoño.
- Todo el año
- Reproducción (verano)
- Invierno
- Paso migratorio
- Dirección de migración
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
En los Países Bajos, observa el paso marino con noroeste en agosto o septiembre desde Westkapelle, el Brouwersdam o IJmuiden y busca el característico parpadeo blanquinegro al virar; con mar en calma apenas se ve. En Galicia, Estaca de Bares o Cabo Home en septiembre dan cientos de aves por mañana. El Estrecho en marzo y abril es espectacular: desde Tarifa o Punta Carnero, el levante empuja grandes bandos muy cerca de la costa hacia el Mediterráneo, y es además la mejor ocasión para comparar pichoneta y balear una junto a otra.
Estado de conservación
No amenazada; la población mundial se estima en bastante más de un millón de aves y las grandes colonias británicas e irlandesas son estables o crecen. Las amenazas principales son las ratas y los gatos introducidos en las islas de cría y la contaminación lumínica, que desorienta a los volantones; en Madeira y Azores es un problema real. La erradicación de ratas en islas como Lundy y Ramsey ha producido un aumento claro del número de parejas.

