Todas las especies › Lamiales › Lentibulariáceas › Pinguicula lilacina

Pinguicula lilacina

Una carnívora anual, excepción dentro de este género. Pinguicula lilacina germina con las lluvias, forma una roseta modesta, florece, fructifica y desaparece; la estación seca no la supera la planta, sino la semilla. Es además una de las pocas grasillas mexicanas que se prolonga hasta bien entrada Centroamérica, y por tanto no es endémica.

Pinguicula lilacina
Foto: Carlos G Velazco-Macias — CC BY-NC 4.0 · iNaturalist

Identificación

Roseta plana de cinco a quince hojas redondeado-ovadas a obovadas con base cuneada, de 15 a 45 mm de largo y 9 a 23 mm de ancho, verde claro y pegajosas. La planta no forma roseta invernal ni yema: solo existe un tipo de hoja. Del centro nacen de uno a nueve escapos finísimos, filiformes, de 3,5 a 17 cm. Las flores son pequeñas, de 8 a 17 mm con el espolón, lila a lila blanquecino, azul pálido o casi blancas, con una mancha amarilla en la garganta; los lóbulos de la corola miden de 4 a 5 mm. El espolón es corto y obtuso, de unos 1,5 a 4 mm. Una planta florida con varios escapos finos a la vez resulta característica en el campo. Las cápsulas son pequeñas y maduran deprisa; la semilla, finísima, se libera pocas semanas después de la floración y forma el banco de semillas del que sale la generación siguiente. Una población consiste, pues, durante la mayor parte del año únicamente en semillas en el suelo.

Especies parecidas

El carácter anual y la falta de roseta invernal la separan de casi todos sus parientes mexicanos. La especie más confundible es Pinguicula takakii, también pequeña y anual, pero que crece sobre yeso mientras que P. lilacina ocupa terrenos rocosos por lo general no yesosos. P. sharpii, de Chiapas, es asimismo anual, pero con flor mucho menor, predominantemente blanca y con espolón de a lo sumo dos milímetros y medio. Frente a grasillas mayores y perennes con yema invernal no cabe duda alguna.

La trampa y su funcionamiento

Una trampa adhesiva que solo debe durar una temporada. La superficie foliar lleva glándulas pedunculadas con una gota pegajosa y glándulas sésiles que liberan enzimas en cuanto la presa contacta; el margen se enrolla ligeramente para retener el líquido. Como la planta completa todo su ciclo en pocos meses, la ganancia nutritiva de los insectos es aquí especialmente directa: lo capturado pasa casi de inmediato a la floración y a la producción de semilla, y no a una reserva para el año siguiente. La presa es menuda: mosquitos, moscas diminutas y colémbolos.

Hábitat y ecología

Lugares rocosos, taludes y orlas forestales en encinares, bosques de pino-encino y bosque mesófilo de montaña, bajo clima subhúmedo a húmedo (B5, R2). La especie aparece también en suelos someros con sequía estacional, donde la vegetación se agosta por completo (D4). Evita los suelos pesados y cerrados y prefiere lugares de capa edáfica delgada, donde la competencia se mantiene baja: gravas, espacios entre bloques, taludes de carretera y la base de paredes rocosas. Su amplitud altitudinal es grande, de unos setecientos a dos mil cuatrocientos metros.

Distribución y altitud

La distribución más amplia de todo este grupo. P. lilacina se encuentra en buena parte de México —entre otros en Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Querétaro, San Luis Potosí, Nuevo León, Tamaulipas, Sinaloa y Chihuahua— y continúa hasta Guatemala, con registros citados hasta Honduras. Nuestra lista de especies indica Oaxaca y Chiapas; resulta demasiado estrecho, pues la distribución publicada llega mucho más al norte y fuera de México. La especie no es, por tanto, endémica.

  • Observada (cuadrículas de un cuarto de grado)
Distribución basada únicamente en registros de GBIF (Global Biodiversity Information Facility), no en regiones TDWG — estas suelen ser mucho más grandes que el área real. El halo claro es la zona alrededor de un registro, el núcleo oscuro el registro mismo. Las cuadrículas oscuras son 40 cuadros de un cuarto de grado en los que la especie se ha registrado realmente, según GBIF y solo con registros precisos hasta cinco kilómetros. Indican dónde se ha visto, no dónde vive: un cuadro vacío no significa nada. En las especies amenazadas esta capa nunca baja de un grado entero, a propósito.

Formas y variación

El color de la flor varía mucho dentro de cada población y entre ellas, del lila neto al azul pálido y al casi blanco, y también difiere bastante el número de escapos por planta. No se distinguen variedades silvestres; la variación depende sobre todo del emplazamiento y de la temporada, pues una planta que captura bien en un año húmedo produce flores más numerosas y mayores. Al ser anual y carecer de multiplicación vegetativa, la especie nunca forma los cojines clonales tan llamativos en sus parientes: cada planta es independiente. Para una especie de área tan extensa, llama la atención lo poco estructurada geográficamente que está esa variación: las plantas de Chihuahua y las de Guatemala no difieren entre sí más que las de una misma población. Ello encaja con una anual de semilla finísima y ampliamente dispersada.

Dónde y cuándo verla

La floración cae fuera de las lluvias de verano, aproximadamente de octubre a abril, lo que la convierte en una grata excepción para quien viaje en la estación seca. Busque en taludes de carretera, al pie de las rocas y en claros del encinar, atento a los escapos finos con florecillas lila pálido: llaman la atención antes que la propia roseta. Agáchese; la roseta es pequeña y se pierde por completo entre musgo y hojarasca. Un punto donde la especie creció el año pasado puede estar vacío este año: el banco de semillas decide dónde emergen las plantas.

Estado de conservación

No evaluada para la Lista Roja mundial de la UICN ni incluida en CITES. Lo que se conoce apenas da motivo de preocupación a escala de especie: la distribución es muy amplia, del norte de México a Centroamérica, y la planta prefiere lugares alterados y someros, como los taludes de carretera, donde las obras humanas más la favorecen que la perjudican. Localmente puede desaparecer si se estabiliza un talud o se cierra una orla forestal. Su carácter anual complica los conteos: un año vacío dice poco mientras el banco de semillas siga intacto.

Nombre científico

Pinguicula lilacina | Chamisso & Schlechtendal, 1830

Descrita por Diederich Franz Leonhard von Schlechtendal y Adelbert von Chamisso en 1830, en Linnaea 5: 94. La especie se encuentra en los estados de Nayarit y Veracruz, en el Cinturón Volcánico Transmexicano, en bosques de pino-encino y bosque nuboso. El nombre "lilacina" (de color lila) hace referencia al color de la flor, que es lila o blanco.

World Checklist of Vascular Plants (WCVP), a través de Plants of the World Online (POWO), Royal Botanic Gardens, Kew.