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Ganga de Pallas

Syrrhaptes paradoxus | Steppehoen | Pallas's sandgrouse

Ganga de las estepas de Asia Central que en el siglo XIX protagonizó varias invasiones masivas hacia el oeste de Europa, llegando a criar en Gran Bretaña y los Países Bajos. Hoy es uno de los divagantes más raros del continente y en España solo se conoce de aquellos episodios excepcionales.

Ganga de Pallas (Syrrhaptes paradoxus)
Foto: Tomju48 — CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Voz

En vuelo emite un kuk-kuk-eruk grave, traqueteante y algo nasal, repetido en series cortas de tono cacareante. A ello se suma el silbido audible de las alas, un siseo agudo que delata al bando antes de que aparezca. En el suelo permanece callada.

Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.

Identificación

Ave pálida, de tonos ocres y arenosos, con la cara anaranjada, la nuca gris y las partes superiores finamente barreadas de negro. En el vientre destaca una mancha negra de bordes netos. Las plumas centrales de la cola y la primaria más externa se prolongan en puntas largas y finas, de modo que la silueta se afila tanto por detrás como en el extremo del ala. Las patas están emplumadas hasta los dedos; carece de dedo posterior y los tres dedos delanteros están fusionados en una sola almohadilla, por lo que el pie recuerda más a una zarpa que a una pata de ave.

Especies parecidas

Se separa de las dos gangas ibéricas por las puntas alargadas del ala y de la cola y por la estructura general: la ganga de Pallas parece más pálida, más larga y más afilada, y carece de un patrón pectoral marcado. La ganga ibérica tiene el vientre blanco y una banda pectoral castaña; la ortega comparte el vientre negro, pero es más robusta, más oscura por arriba, de cola corta y roma y con una línea negra cruzando el bajo pecho. A distancia, un ave en paso puede sugerir una paloma o una perdiz: fíjate en el aleteo rápido y nervioso y escucha el silbido de las alas.

Hábitat

Estepa herbácea seca, desiertos de grava y arena con vegetación rala y, en invierno, rastrojos y barbechos. Cría en terreno llano y desnudo y recorre a diario largas distancias hasta los puntos de agua. Las aves llegadas a Europa en los años de invasión se asentaron en dunas, arenales, brezales y campos recién cosechados.

Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.

Distribución y movimientos

Cría en las estepas de Kazajistán, Mongolia, el sur de Siberia y el norte de China. En la primavera y el verano de 1863, 1888 y 1908 se desplazó masivamente hacia el oeste y alcanzó Fenoscandia, Irlanda y también la Península Ibérica; en 1888 y 1889 llegó a nidificar en Europa occidental. Desde 1908 no ha vuelto a producirse una invasión y los registros se limitan a ejemplares aislados, casi siempre en el este del continente.

  • Reproducción (verano)
  • oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Mapa de densidad a partir de los registros de GBIF (2006-09-01 – 2026-08-31), contados por celda de 0,7° y por mes y divididos por todos los registros de aves de esa misma celda, de modo que el número de observadores no distorsiona la imagen. La intensidad del color sigue esa proporción y se desvanece de forma gradual: el mapa no sigue las fronteras. Contornos: Natural Earth (dominio público).

Dónde y cuándo buscarla

No existe forma razonable de buscar esta especie en España: las citas peninsulares pertenecen a las invasiones del siglo XIX y no cabe esperar su repetición. Quien quiera verla debe viajar a las estepas del este de Kazajistán o al Gobi y esperar al amanecer junto a una charca, donde los bandos acuden a beber. Si alguna vez se anunciara una nueva irrupción desde el este, los lugares a revisar serían los arenales costeros y los rastrojos recién cosechados.

Estado de conservación

Sin amenaza a escala mundial: la población centroasiática es grande, aunque oscila mucho según la dureza del invierno y la presión ganadera. La parte occidental del área de cría, en Siberia occidental, se ha reducido, y ello, junto con los cambios agrícolas en la estepa, es la explicación habitual de que ya no se produzcan invasiones. En su área de cría sufre la caza y las molestias en los bebederos.