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Mosquitero ibérico | Phylloscopus ibericus
Iberische tjiftjaf | Iberian chiffchaff
El mosquitero ibérico es el mosquitero del oeste húmedo de la Península y se reconoce como especie propia desde 1997. El plumaje y las medidas se solapan casi por completo con los del mosquitero común; el canto no, y suena tan distinto que un oído atento lo resuelve en dos estrofas. Es, además, uno de los pocos pájaros que la Península comparte casi en exclusiva con Portugal y el norte del Magreb.
Voz
Aquí está todo. El canto tiene tres partes encadenadas en una sola emisión, sin la alternancia saltarina de agudo y grave del común: primero unas notas sueltas e iguales, chip-chip-chip; después una serie más rápida y algo más grave de notas cortas, che-che-che-che; y para terminar dos o tres silbidos descendentes y alargados, chi-chi-chuii. Ese final lo es todo: mientras el común sigue alternando dos alturas y se detiene cuando le apetece, el ibérico acelera y se deja caer en un cierre claramente más grave y melancólico. La estrofa dura dos o tres segundos y se repite tras una pausa breve. El reclamo es igual de decisivo y en otoño suele ser lo único disponible: un siuu o piu suave, descendente y quejumbroso, con aire de camachuelo, justo lo contrario del huit ascendente del común. Canta de finales de febrero a junio, con el máximo en abril y la primera quincena de mayo.
Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.
Identificación
Un mosquitero con algo más de color y algo más de contraste que el común. Partes superiores más frescas y de un verde más gris; partes inferiores más blancas y limpias, con un lavado dorado en los lados del pecho y los flancos que a menudo se lee como una banda difusa sobre el pecho alto. La ceja está mejor marcada que en el común y es amarillo vivo por delante del ojo y más pálida por detrás; el carrillo es más claro, de modo que la cara parece más abierta y pasa a la garganta blanca sin corte. El pico parece más largo y fino, con la parte clara de la mandíbula inferior más extensa. Las patas son de un pardo más apagado que el pardo negruzco del común, aunque el solape es total. Proyección primaria algo mayor y tic de cola menos insistente. Ninguno de estos rasgos decide por sí solo.
Especies parecidas
El mosquitero común es la única confusión real; consulta también su propia ficha, donde la misma diferencia se explica desde el otro lado. A la vista todos los caracteres se solapan y no resuelven nada; la voz lo resuelve todo. El musical es más esbelto y amarillo, de patas claras y proyección primaria larga, y su estrofa descendente no se parece en nada a la serie alegre del ibérico. El papialbo es blanco puro por debajo, con obispillo amarillo y un traqueteo seco por canto. Y conviene tener presente la trampa que más errores causa fuera de la Península: los mosquiteros comunes nórdicos de la forma abietinus son verdegrisáceos y pálidos y se parecen más al ibérico que los propios comunes meridionales. Un ave con canto mixto, mitad común y mitad ibérico, debe quedarse sin nombre: en la estrecha franja de contacto del norte peninsular y el Pirineo occidental una parte de esas aves son híbridos reales.
Hábitat
Bosque caducifolio húmedo con sotobosque denso y, sobre todo, soto fluvial: alisedas, fresnedas y saucedas junto a arroyos y ríos, rodeadas de robledal, castañar, hayedo y huertas viejas. También bosque mixto y pinar con abundante matorral, y matorral alto en laderas húmedas. La separación respecto al mosquitero común es climática más que estructural: donde llueve y todo está verde, en el norte y el oeste peninsular, el mosquitero que cría es el ibérico; en el interior seco falta. En montaña alcanza unos 1.600 metros.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría en Portugal, el oeste y el norte de España y el Pirineo occidental, con prolongación al suroeste de Francia y un pequeño núcleo en el norte de Marruecos y Argelia. En España se estiman varios centenares de miles de parejas, con máximos en Galicia, la cornisa cantábrica, el sistema Central occidental, Extremadura y las sierras del oeste de Andalucía. Inverna en África occidental, al sur del Sáhara, y una pequeña parte se queda en el sur peninsular. Regresa muy pronto, desde mediados de febrero, y la mayoría ha partido a finales de septiembre. Fuera de la Península es cada vez más frecuente como divagante primaveral en Francia, los Países Bajos y Gran Bretaña.
- Reproducción (verano)
- Paso migratorio
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
La segunda quincena de abril, junto a un arroyo en un robledal húmedo de Galicia, el norte de Portugal, Extremadura o el País Vasco, entre el amanecer y las nueve. Recorre el fondo del valle y escucha el final de la estrofa: en cuanto oigas ese chuii descendente ya está resuelto, y solo entonces merece la pena mirar el plumaje. En invierno la cosa se invierte: en el sur peninsular casi todos los mosquiteros son comunes nórdicos, así que un siuu descendente entre miles de huit ascendentes merece atención. Graba siempre el sonido; en la franja de contacto del norte es la única forma de dejar constancia sólida.
Estado de conservación
No amenazado; es abundante en el oeste húmedo peninsular y sus efectivos parecen estables. Además el área se desplaza hacia el norte, con más aves cantoras cada año en Francia, Bélgica, los Países Bajos y Gran Bretaña y los primeros intentos de cría fuera de Iberia. Preocupan la desecación de los sotos y bosques de ribera en Galicia y el norte de Portugal, las repoblaciones masivas de eucalipto y pino a costa del bosque autóctono, y los incendios estivales, que alcanzan cada vez con más frecuencia los bosques húmedos del oeste.



