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Alcaraván común
Burhinus oedicnemus | Griel | Eurasian thick-knee
Limícola grande y de tonos arenosos ligada a los terrenos secos y pedregosos del interior, que pasa el día inmóvil y se activa al caer la tarde. El ojo amarillo desmesurado y el reclamo lastimero, parecido al del zarapito, son las dos claves de la especie.
Voz
Es la clave de la especie y el motivo por el que se cita mucho más de lo que se ve. Desde media hora después de la puesta de sol suena un cur-li-liii lastimero, alargado y ascendente, muy parecido al del zarapito pero más agudo y estridente, que se apaga al final. Los individuos se responden y el reclamo crece hasta formar coros que pueden durar media hora, acelerando el ritmo y volviéndose las notas más cortas y roncas: qui-qui-qui. En alarma emite un kik-kik-kik seco y breve. En noches sin viento el sonido llega a casi un kilómetro sobre el llano, y en las horas crepusculares y nocturnas es prácticamente el único modo de detectar la especie.
Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.
Identificación
Plumaje pardo arenoso groseramente rayado, cuello largo y grueso y cabeza pesada y redondeada. El ojo es grande y de un amarillo intenso, realzado por una ceja blanca y una línea blanca bajo la lista malar; el pico es amarillo con la punta negra y las patas, gruesas y verdeamarillentas, presentan la articulación notablemente engrosada. Sobre el ala plegada cruza una banda negra, blanca y negra en las coberteras mayores. En vuelo las primarias negras muestran dos manchas blancas y el ave parece ancha de ala y lenta, más de rapaz pequeña que de limícola.
Especies parecidas
En Europa apenas admite confusión. Un alcaraván agazapado se pasa por alto mucho más de lo que se confunde: se aplasta contra el suelo, estira el cuello y desaparece entre las piedras y los rastrojos. En vuelo el patrón blanco y negro del ala puede sugerir un chorlito grande, pero el aleteo lento, el cuello largo y las patas sobresalientes lo descartan enseguida. En el norte de África se solapa con el alcaraván senegalés, menor, de pico más corto, con un panel gris en las coberteras mayores y una sola mancha blanca en la primaria. De noche, el reclamo se atribuye con frecuencia a un zarapito.
Hábitat
Terrenos llanos o ligeramente ondulados, secos, con vegetación baja o nula y suelo pedregoso: pastizales secos, barbechos y rastrojos, eriales, cascajares fluviales, arenales y, en el sur, también olivares, viñedos y dehesas abiertas. Necesita hierba corta o suelo desnudo para desplazarse a pie y nidifica en una simple escarpa sobre el terreno.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
España e Iberia en general concentran la mayor población europea, estimada en varias decenas de miles de parejas, repartidas por Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, el valle del Ebro, Andalucía y el litoral mediterráneo, además de las subespecies canarias de Fuerteventura y Lanzarote. Es sedentaria en el sur y estival en el norte peninsular, y a las llanuras españolas llegan además en invierno las aves que crían en Francia y Europa central.
- Todo el año
- Reproducción (verano)
- Invierno
- Paso migratorio
- Dirección de migración
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
Al caer la noche, sitúate en el borde de un llano pedregoso, apaga el motor y escucha: conducir buscando no sirve de nada, esperar sí. La Serena, los Llanos de Cáceres, La Mancha y los llanos de Villafáfila son terreno de primer orden, y en Fuerteventura y Lanzarote las aves son mucho más confiadas. En septiembre y octubre se concentran bandos de decenas de ejemplares en barbechos y rastrojos, la mejor ocasión para verlos con luz: revisa el suelo desnudo desde un alto y busca los ojos amarillos. Evita alumbrarlos con focos.
Estado de conservación
Sin amenaza a escala mundial, pero catalogado como casi amenazado en la Península y las Baleares y en peligro en Canarias. Le perjudican la pérdida de barbechos y eriales, el paso del secano al regadío, la siega temprana, la extracción de áridos en los cauces, las infraestructuras y las molestias causadas por perros sueltos y vehículos todoterreno. La conservación de linderos, barbechos y pastizales pedregosos es la medida más eficaz a su favor.




