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Aratinga de Guayaquil | Psittacara erythrogenys
Guayaquilaratinga | Red-masked parakeet
Un loro verde de cara roja que vuela libre, y cría, en un puñado de ciudades españolas. La especie pertenece a las tierras bajas secas del occidente de Ecuador y el noroeste del Perú; lo que chilla sobre Valencia y Barcelona procede de aves de jaula escapadas. En el norte de Europa no pasa de ser un ejemplar suelto de vez en cuando.
Voz
Un kri-kri o krra duro y raspante, ronco y como quebrado, normalmente en series de tres a seis notas y casi siempre emitido en vuelo. Es más grave y áspero que el chillido agudo de la cotorra de Kramer y recuerda más a papel que se rasga que a un silbido. Un bando que levanta el vuelo produce un coro desigual y ensordecedor en el que no hay dos aves que arranquen a la vez. Mientras comen en la copa están sorprendentemente calladas, salvo un murmullo ladrado y suave.
Grabación: Igor Lazo — CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
Identificación
Cotorra verde de tamaño medio y constitución robusta, con cola larga y muy afilada y un pico grueso de color hueso. Cabeza verde hierba con una amplia máscara roja intensa: frente, lorum, la zona que rodea el ojo y las mejillas hasta por detrás del ojo, a menudo prolongada hasta la barbilla y la garganta, con plumitas rojas sueltas en los laterales del cuello. Alrededor del ojo, un ancho anillo desnudo de color crema; iris amarillo anaranjado. En el codo del ala destaca una mancha roja bien delimitada. Cuando el ave levanta el vuelo, las coberteras infraalares menores se encienden de rojo sobre la mitad posterior verde amarillenta del ala — es la mejor marca que ofrece la especie. Los jóvenes tienen la cabeza enteramente verde, el iris oscuro y apenas rojo en el ala; el rojo aparece hacia los cuatro meses y sigue extendiéndose durante años.
Especies parecidas
La aratinga mitrada es la verdadera dificultad: igual de grande o algo mayor y más pesada, también verde con rojo en la cabeza y, en España, en los mismos parques. En ella el rojo se limita a una banda ancha sobre la frente, y por detrás quedan plumas rojas sueltas repartidas por píleo, mejilla y cuello en lugar de formar una máscara cerrada; el codo del ala es verde y el ala por debajo carece por completo de rojo. La cotorra de Kramer es mucho más esbelta, con la cola aún más larga y fina, el pico rojo y ningún rojo en la cabeza. Conviene ser sincero sobre los límites del trabajo de campo: los jóvenes aún no tienen rojo, los adultos viejos llevan más del que muestran las guías, y en las colonias españolas vuelan aves intermedias con rasgos de las dos especies. Parte de las citas no pasa nunca del género.
Hábitat
En España está ligada por completo a la ciudad y a su borde: parques con arbolado viejo y grueso, alineaciones de palmeras en las avenidas, jardines de barrios residenciales y las hileras de árboles de los cauces secos que atraviesan la ciudad. Cría en oquedades: agujeros roídos en troncos de palmera, grietas bajo los aleros y en muros antiguos. Se alimenta de yemas, flores, semillas y sobre todo de fruta: higos, dátiles de palmeras ornamentales y, en los cultivos y huertas del entorno, también cítricos y almendra. Duerme en grupo en un bosquete fijo, el mismo año tras año.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
En Europa solo está naturalizada en España, con el núcleo asentado en Valencia y grupos menores en Barcelona, Madrid y algunos puntos del litoral mediterráneo. Se habla de decenas y como mucho de unos pocos centenares de aves; no hay censo sistemático y, como parte de las citas no se identifica con seguridad, las cifras varían de una fuente a otra. En el resto de Europa se trata de ejemplares escapados sueltos, sin reproducción. Fuera de Europa hay poblaciones asilvestradas sólidas en California — la de Telegraph Hill, en San Francisco, es la más conocida — y en Hawái y Florida. El área de origen abarca las tierras bajas secas del oeste de Ecuador y el noroeste del Perú, hasta unos 1500 metros.
- Invierno
- Paso migratorio
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
En Valencia, recorre el arbolado del cauce del Turia y los jardines del entorno del casco antiguo en la última hora antes del ocaso. Se oyen antes de verse: el bando chilla con fuerza y cruza alto y rápido, en línea recta hacia el dormidero. Espera a que un ave se pose y empiece a comer, porque solo entonces se deja ver la cabeza con calma. Fíjate sobre todo en el momento del despegue: es la única ocasión en que se ve el rojo de la cara inferior del ala, y es la única certeza que da el campo.
Estado de conservación
En su área de origen la situación no es buena: la UICN la mantiene como Casi Amenazada desde 1994, con un área pequeña y fragmentada en la región tumbesina, una población que se reduce y que se estima en el orden de diez mil aves, y la captura para el comercio de aves de jaula como causa principal, junto a la tala y la roturación. En Europa es un exótico procedente de aves de jaula escapadas o liberadas; con la importación y el comercio hoy muy restringidos, la llegada de nuevos ejemplares se ha cortado casi por completo y los grupos españoles quedan a su suerte. Lo que hacen aquí apenas se ha estudiado. Al criar en oquedades podría en principio competir con aves autóctonas que necesitan los mismos huecos, pero los efectivos son tan escasos que no se ha demostrado ningún efecto medible; los daños a la fruta son locales y limitados. No figura en el Catálogo español de especies exóticas invasoras, que sí incluye a la cotorra argentina y a la de Kramer, de modo que no hay un plan estatal y la gestión queda en manos de los ayuntamientos, que por ahora se limitan a retirar nidos peligrosos durante la poda.



