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Grévol común
Tetrastes bonasia | Hazelhoen | Hazel grouse
El más pequeño de los tetraónidos forestales europeos y una de las aves más difíciles de ver del continente. Para el observador español tiene además un valor particular: desapareció del Pirineo y desde 2018 se intenta devolverlo al Valle de Arán.
Voz
Un silbido muy agudo y fino, de poco alcance aparente y que los oídos mayores pierden por completo: tsii-tsiiii-ti-ti-ti-ti, tenue y descendente al final, repetido varias veces. La hembra responde con un tettettettet líquido. Al levantarse, las alas zumban con un batido seco y duro que delata al ave mucho más a menudo que la vista. Los machos silban en marzo y abril y de nuevo en septiembre y octubre, sobre todo en las dos primeras horas tras el amanecer.
Grabación: Alexander Kurthy — CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons
Identificación
Gallinácea pequeña y compacta, de cabeza menuda, cresta eréctil y tarsos finamente emplumados. Partes superiores grises con hombros pardo rojizos, partes inferiores blancas con densas gotas oscuras que dan aspecto escamado. El macho tiene la garganta negra nítidamente ribeteada de blanco y una pequeña carúncula roja; la hembra la tiene parda y sin ese dibujo. La cola resuelve la identificación: gris con una ancha banda negra subterminal y una punta blanca estrecha, siempre visible cuando el ave se aleja. La lista blanca del hombro, en el codo del ala, es la otra marca útil.
Especies parecidas
Los gallos lira jóvenes de su primer otoño son la confusión habitual: también pardos y barrados, pero bastante mayores y más largos, sin cresta, sin babero negro y sin banda negra con punta blanca en la cola. Su cola es recta o algo ahorquillada, frente a la redondeada del grévol, y ocupan brezal abierto y bordes de turbera en lugar de bosque cerrado. La segunda trampa son las perdices: la perdiz pardilla es más corta y redonda, con la cara pardo anaranjada, herradura ventral y laterales de la cola rojizos, y vive en campiña abierta donde el grévol no entra nunca. En montaña interviene la perdiz griega, con la cara blanca ribeteada de negro y barras negras marcadas en el flanco, siempre en laderas rocosas descubiertas.
Hábitat
Bosque denso y húmedo de coníferas o mixto con estrato arbustivo y herbáceo bien desarrollado, preferiblemente con abetos ramificados hasta el suelo. Los fondos de valle con aliso, abedul y sauce son esenciales, porque sus amentos constituyen el alimento invernal. Añade claros, repoblado joven y derribos de viento con arándano y frambueso para los pollos. Donde el bosque se limpia y desaparece el sotobosque, desaparece también el ave.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Fenoscandia y los países bálticos, Polonia, Chequia, los Cárpatos y los Balcanes hasta Siberia y Japón, con poblaciones separadas en los Alpes y el Jura suizo. En el occidente europeo el cuadro es sombrío: extinguido en las Ardenas y reducido a unos pocos ejemplares de la forma occidental rhenana en los Vosgos. En España se mantuvo en el Pirineo hasta los años noventa y hoy se da por extinguido, con un programa transfronterizo entre España, Francia y Andorra que realizó la primera suelta en el Valle de Arán en 2018.
- Todo el año
- Reproducción (verano)
- Invierno
- Paso migratorio
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
Para verlo con garantías hay que salir de la península: un camino forestal en los Beskides, en Bieszczady o en la Selva de Baviera al amanecer de abril, andando despacio y parando unos minutos cada poco. Sigue las pistas junto a arroyos con aliso y abetos jóvenes y atiende sobre todo al batido de alas, porque nueve de cada diez observaciones empiezan con un ave que sale del borde del camino. Los reclamos de silbato están prohibidos en muchas zonas y molestan en época de cría.
Estado de conservación
No está amenazado a escala mundial gracias a la población rusa, pero en Europa central y occidental lleva décadas retrocediendo. La causa es selvícola: masas coetáneas y limpias sin estrato arbustivo, retirada de derribos y madera muerta y pérdida de las transiciones a pequeña escala entre frondosas y coníferas. A ello se suman la fragmentación, las semanas frías y húmedas con los pollos pequeños y una fuerte presión de depredación. En el Pirineo la recuperación depende de las sueltas y de que el bosque recupere sotobosque, porque el ave atraviesa mal el terreno abierto.




