Todas las especies › Anseriformes › Patos, gansos y cisnes › Serreta capuchona
Serreta capuchona
Lophodytes cucullatus | Kokardezaagbek | Hooded merganser
La serreta más pequeña de Norteamérica y la única con una cresta que se despliega en abanico. El macho en cortejo abre y cierra ese disco blanco de borde negro como una escarapela, y es una de las exhibiciones más llamativas que ofrece un pato. En Europa, sobre cada observación pesa la duda de si el ave llegó por sus propios medios.
Voz
Callada fuera del cortejo. El macho emite entonces un gruñido grave y rodado que recuerda a una rana lejana o a un motor pequeño arrancando, transcrito como crrruuu; la hembra da un gac ronco y ladrado o una serie rápida gue-gue-guec al levantar el vuelo. En Europa no se le oye nada en la práctica.
Grabación: Jonathon Jongsma — CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
Identificación
El macho tiene la cabeza negra con una gran cresta en abanico, blanca y ribeteada de negro, que puede quedar pegada a la nuca o erguirse por completo; el pecho es blanco con dos espolones negros que avanzan desde el hombro, los flancos son de un canela cálido y el dorso negro lleva finas rayas blancas en las escapulares. El pico es estrecho, negro y serrado. La hembra es pardo grisácea, con una cresta rufa desgreñada en la nuca, la garganta clara y la mandíbula inferior amarillenta. En vuelo resulta pequeña, alargada y rápida, con un panel alar blanco reducido a una franja estrecha en la hembra.
Especies parecidas
El macho adulto no admite confusión. Hay, en cambio, dos problemas reales. El primero son las hembras y los jóvenes, que se citan con frecuencia como serreta mediana: la capuchona es bastante menor y de cuello más corto, con el pico corto y oscuro en lugar de largo y rojo, y con la garganta blanca netamente delimitada bajo una cabeza pardo grisácea, mientras que en la mediana el color se difumina hacia el cuello. La hembra de serreta chica también engaña, pero tiene la mejilla blanca y el cuerpo gris, sin cresta rufa. El segundo problema es el origen: la especie es muy apreciada en las colecciones de anátidas europeas y se escapa a menudo. Revisa anillas, primarias cortadas o deformadas y la mansedumbre, y sopesa sobre todo la fecha y el lugar: un ave en noviembre en un lago apartado de Irlanda pesa mucho más que un macho confiado en un estanque de parque en marzo.
Hábitat
Aguas dulces resguardadas con cobertura en la orilla: charcas forestales, represas de castor, arroyos, ríos lentos y los rincones tranquilos de lagos y embalses. Evita el mar abierto y rara vez se aleja de la orilla; las aves escapadas aparecen en estanques urbanos y lagos de parque. Cría en oquedades de árboles sobre el agua o junto a ella.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría e inverna en Norteamérica, desde el sur de Canadá hasta la costa del Golfo. En España solo hay una cita homologada: un ejemplar de primer invierno en Tenerife, de diciembre de 2001 a febrero de 2002. La primera cita británica aceptada como ave silvestre es de North Uist, en octubre de 2000, e Irlanda suma un puñado de casos, además de un grupo asentado en Dublín que se remonta a aves de colección. En el continente las observaciones son escasas y muchas se han atribuido a escapes, de modo que cualquier cita empieza por descartar un ave de cautividad.
- Invierno
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
Para un ave realmente silvestre, el momento es el otoño tardío en el extremo atlántico: Irlanda, las Hébridas y el suroeste británico, mejor tras una sucesión de borrascas, y a menudo junto a otros divagantes americanos. En la península, revisa embalses y lagunas arboladas del Cantábrico y de Galicia tras temporales del oeste. Busca en aguas pequeñas y resguardadas con orillas de arbolado, no en costa abierta, y anota siempre patas, primarias y reacción ante la gente.
Estado de conservación
La especie no está amenazada y sus efectivos crecen en Norteamérica, en parte gracias a las cajas nido instaladas para ella. Las presiones son la pérdida de árboles viejos con oquedades junto a los arroyos forestales, la canalización y el dragado de cauces y la desaparición de las represas de castor y las charcas con madera muerta. Nada de esto rige el panorama europeo, hecho de divagantes sueltos y de aves salidas de colecciones.


