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Rascador cola verde | Pipilo chlorurus
Groenstaarttowie | Green-tailed Towhee
El rascador cola verde es el rascador más pequeño de Norteamérica y el único con las partes superiores verdes. Cría en la vegetación arbustiva de las montañas del oeste y de la estepa de artemisa (matorral grisáceo del interior árido del oeste), y en invierno baja al matorral desértico del suroeste de los Estados Unidos y de México.
Voz
El canto del macho es una serie larga y desordenada de silbidos claros y trinos de unos dos segundos y medio; en el punto álgido de la época de cría llega a doce estrofas por minuto. El reclamo de contacto es un maullido fino y agudo que asciende de tono, empleado por ambos sexos al alimentarse, al abandonar el nido y en vuelo. Ante una amenaza emite un tic seco y repetido.
Grabación: Ed Pandolfino — CC BY-NC-SA 4.0 · Upper Barker Pass Rd, Placer County, California, United States · xeno-canto
Identificación
Un rascador pequeño con la corona rufa, la cabeza y el cuello grises, la garganta blanca netamente delimitada con una bigotera blanca, y las partes superiores verde oliva con los bordes del ala y la cola verde amarillento. Las partes inferiores son grises y sin rayas. La hembra es algo más apagada que el macho. Se alimenta en el suelo con un salto hacia delante y un escarbado simultáneo hacia atrás con las dos patas, y eriza las plumas de la corona cuando se excita.
Especies parecidas
Ningún otro gorrión norteamericano combina la corona rufa con la garganta blanca y el ala y la cola verdes. El chingolo arbóreo también tiene la corona rufa, pero es pardo rayado, menor y con una mancha pectoral oscura. El rascador cola verde es bastante más pequeño que los demás rascadores y, a diferencia de ellos, no tiene las partes superiores pardas ni negras. En el matorral denso lo oyes antes de verlo; el maullido ascendente se distingue del maullido más plano del rascador moteado.
Hábitat
Matorral bajo y denso de las montañas del oeste, a menudo con árboles o cactus dispersos: estepa de artemisa con capulín, palo duro y enebro, y regeneración arbustiva en terrenos abiertos por incendios. Cría desde tierras bajas hasta unos 3000 metros. En invierno desciende por debajo de los 1200 metros y ocupa arroyos secos (cauces secos y de paredes abruptas que solo llevan agua después de la lluvia), mezquitales, bosque de encino y enebro y pastizal desértico.
Donde el ave se encuentra con más frecuencia, según la USNVC — la clasificación de vegetación de Estados Unidos y Canadá — y CMECS para el mar y la costa.
Distribución y movimientos
Cría en el oeste de los Estados Unidos, desde el este de Washington e Idaho por Montana, Wyoming, Nevada, Utah y Colorado hacia el sur hasta California, Arizona y Nuevo México. Toda la población mundial pasa parte del año en los Estados Unidos y el 61 por ciento inverna en México, aproximadamente desde Sonora y Chihuahua hacia el sur hasta Jalisco, Michoacán, Hidalgo y Oaxaca, además de la península de Baja California. Un número reducido permanece en el sur de California, el centro de Arizona y el oeste de Texas. Se han registrado divagantes hasta Manitoba y Nueva Escocia.
- Todo el año
- Reproductor (verano)
- Invierno
- Paso
- oscuro = área principal, claro = disperso
Dónde y cuándo buscarlo
Búscalo en mayo y junio en una ladera de artemisa o en una zona quemada antigua, donde los machos cantan desde lo alto de un arbusto. Más adelante en la temporada se mantiene sobre todo en el suelo; el maullido ascendente desde una mata lo delata, y suele bastar con esperar un momento a que aparezca en la copa del arbusto. Fíjate entonces en la corona y la garganta, no en el verde, que a la sombra parece gris.
Conservación
La especie está clasificada como de preocupación menor (LC). Partners in Flight estima la población reproductora en 4,1 millones de aves; el Breeding Bird Survey mostró una tendencia estable entre 1966 y 2014. La presión está en el estado de la estepa de artemisa: el pastoreo, la conversión a cultivo y un régimen de incendios alterado eliminan el estrato arbustivo o lo queman con demasiada frecuencia. Como la especie se beneficia de la regeneración arbustiva en los primeros años tras un fuego, la gestión del fuego determina en gran medida cuánta superficie de cría existe.
Nombre científico
Pipilo chlorurus | (Audubon, 1839)
John James Audubon describió la especie en 1839 como Fringilla chlorura; al pasar después a Pipilo, el autor y el año van entre paréntesis. El género Pipilo fue introducido en 1816 por Louis Pierre Vieillot, del latín pipilo 'piar'. El epíteto chlorurus viene del griego khlōros 'verde' y -ouros 'de cola', es decir 'cola verde', el mismo significado que el nombre español. La localidad típica se fijó después en Ross' Creek, cerca de Blackfoot, condado de Bingham, Idaho.





