Todas las especiesPaseriformesPáridos › Carbonero garrapinos

Carbonero garrapinos

Periparus ater | Zwarte mees | Coal tit

El carbonero garrapinos es el párido más pequeño de Europa y el más rápido de la familia: llega, coge una semilla y se ha ido antes de que levantes los prismáticos. Su mancha blanca en la nuca es lo único que hay que recordar.

Carbonero garrapinos (Periparus ater)
Foto: Alexis Lours — CC BY 4.0 · Wikimedia Commons

Voz

El canto es un uichi-uichi-uichi rápido, agudo y claro, que recuerda mucho al carbonero común pero suena bastante más veloz, fino y agudo, como si se reprodujera al doble de velocidad. Emite además un tsuu-i fino y ascendente y sutiles tsi-tsi de contacto dentro del bando. Canta de enero a junio, con máximo en marzo y abril; en los pinares empieza a menudo antes de que amanezca.

Escucha: CantoXC391132

Grabación: Sander Pieterse — CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Identificación

Diminuto y de cola corta, con la cabeza proporcionalmente grande. La cabeza es negra brillante con amplios carrillos blancos y, en la nuca, una mancha blanca alargada visible de perfil y por detrás: ese es el rasgo decisivo. La babera negra baja hasta el pecho alto. El manto es gris azulado sin verde, el ala lleva dos finas bandas blancas formadas por las puntas claras de las coberteras y las partes inferiores son blanco sucio con tinte ocráceo en los flancos. Los jóvenes tienen carrillos y nuca amarillentos. Las aves ibéricas son algo más pardas por arriba.

Especies parecidas

El carbonero común es mucho mayor, con manto verde oliva, vientre amarillo con lista negra y sin mancha nucal. El herrerillo capuchino comparte pinar pero lleva moño y una hoz negra en la cara. El carbonero palustre y el montano carecen de mancha nucal y de bandas alares, tienen el dorso pardo y una babera mucho menor. El herrerillo común tiene píleo azul y partes inferiores amarillas. En resumen: solo el garrapinos une cabeza negra, carrillos blancos y mancha blanca en la nuca.

Hábitat

Bosques de coníferas de todo tipo, con preferencia por abetos y pinares densos, además de bosque mixto, alerces, jardines viejos con coníferas, parques y cementerios. Cría en oquedades cercanas al suelo: madrigueras de ratón, tocones huecos, grietas entre raíces y cajas nido. En invierno frecuenta los comederos, de donde se lleva las pipas de girasol para esconderlas en lugar de comerlas allí mismo.

Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.

Distribución y movimientos

Casi toda Europa, de Laponia a Andalucía, siempre ligado a las coníferas. En los Países Bajos es un sedentario común de los suelos arenosos y las dunas, con auténticas irrupciones otoñales de aves nororientales que llegan hasta los jardines urbanos. En España es común en pinares y abetales del Pirineo, la cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y las sierras del sur, con una subespecie propia de tonos más pardos.

  • Todo el año
  • Reproducción (verano)
  • Invierno
  • Paso migratorio
  • Dirección de migración
  • oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Mapa de densidad a partir de los registros de GBIF (2024-08-01 – 2026-07-31), contados por celda de 0,7° y por mes y divididos por todos los registros de aves de esa misma celda, de modo que el número de observadores no distorsiona la imagen. La intensidad del color sigue esa proporción y se desvanece de forma gradual: el mapa no sigue las fronteras. Contornos: Natural Earth (dominio público).

Dónde y cuándo buscarla

Coloca en noviembre o diciembre un comedero con pipas de girasol junto a un pinar y cuenta las aves que se llevan algo: nueve de cada diez serán garrapinos. Dentro del bosque conviene escuchar antes del amanecer en marzo; una vez que tienes en el oído la versión rápida y aguda del canto del carbonero común, ya lo oyes en todas partes.

Estado de conservación

No amenazado y estable o en aumento en Europa, favorecido por las grandes repoblaciones de coníferas del siglo XX. En los Países Bajos los efectivos oscilan mucho de un año a otro según la cosecha de semilla de abeto y las irrupciones del nordeste. La conversión de pinares en bosque caducifolio le resta parejas a escala local.