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ʻElepaio de Oʻahu | Chasiempis ibidis
Oʻahu-ʻelepaio | Oʻahu ʻElepaio
El ʻelepaio de Oʻahu es un pequeño papamoscas monarca que vive en la isla de Oʻahu y en ningún otro lugar. Es una de las últimas aves canoras nativas de Oʻahu, con un área fragmentada de unos 47 kilómetros cuadrados en dos cordilleras. La especie figura como en peligro tanto a nivel federal como del estado de Hawái.
Voz
El nombre reproduce el canto: un e-le-PAI-o o ele-PAI-o alto y rodado, repetido desde la parte media del dosel. A ello se suman notas chip breves, un parloteo traqueteante que es el sonido más frecuente, y una llamada de alarma aguda. Las hembras también cantan, aunque menos que los machos. El canto difiere entre islas: en pruebas de reproducción los ʻelepaio apenas responden al canto de aves de otra isla. Es la primera ave nativa que canta por la mañana y la última en callar por la noche.
Grabación: Dan Lane — CC BY-NC-SA 4.0 · Aiea RIdge Oahu Hawaii, United States · xeno-canto
Identificación
Ave de unos catorce centímetros, con pico negro corto y romo y cola larga que suele llevar levantada. Las partes superiores son pardo oscuras, teñidas de rufo en la cabeza; las inferiores son blancas, con un fino estriado pardo en el pecho y blanco que se extiende a los flancos. Dos barras alares blancas y las puntas blancas de la cola son las marcas más claras a distancia. La barbilla es negra o negro azulada, con más negro en el macho que en la hembra. Los juveniles son en su mayor parte pardo rojizos, con barras alares de color ante en vez de blancas.
Especies parecidas
Ninguna otra ave nativa de Oʻahu presenta este patrón, de modo que la confusión se da sobre todo con los otros dos ʻelepaio, que viven en otras islas: el ʻelepaio de Kauaʻi (Chasiempis sclateri) y el ʻelepaio de Hawái (Chasiempis sandwichensis). Hasta 2010 los tres se trataban como una sola especie; la separación se basa en diferencias genéticas, de plumaje y de canto. El ave de Oʻahu tiene más rufo en la cabeza y más blanco en pecho y flancos que la de Hawái. Las aves canoras introducidas en Oʻahu, como el anteojitos japonés, son más pequeñas y carecen de barras alares blancas y de la cola levantada.
Hábitat
Bosque nativo húmedo a mésico en valles, con dosel cerrado y sotobosque denso; los fondos de valle con vegetación ribereña alta albergan las mayores densidades. Son característicos árboles nativos como el papala kepau y el lama, pero el ave también forrajea en vegetación introducida de guayaba fresa y mango. Evita el bosque muy húmedo, las cumbres expuestas al viento y el matorral seco. En la cordillera Koolau se encuentra aproximadamente entre 100 y 550 metros, y en la Waianae entre 500 y 850 metros.
Donde el ave se encuentra con más frecuencia, según la USNVC — la clasificación de vegetación de Estados Unidos y Canadá — y CMECS para el mar y la costa.
Distribución y movimientos
Toda el área ocupa hoy unos 47 kilómetros cuadrados, repartidos entre las cordilleras Koolau y Waianae. El intercambio entre ambas apenas se produce, y dentro de cada una el ave se distribuye en una serie de subpoblaciones separadas. En la vertiente de barlovento de la Koolau quedan unas treinta aves. La especie no migra; las parejas mantienen su territorio todo el año y los jóvenes permanecen con los padres hasta unos diez meses.
- Todo el año
Dónde y cuándo buscarlo
Los lugares más accesibles están en los valles detrás de Honolulu, como el bosque sobre Manoa, y en las crestas de la Waianae. Búscalo entre enero y julio, cuando el canto alcanza su máximo, a primera hora de la mañana. Guíate por el canto y no por la vista: el ave suele quedarse en el sotobosque denso, pero se acerca a una imitación silbada o a la reproducción de un canto de su propia isla.
Conservación
La UICN la clasifica como vulnerable (VU) desde 2023; en los Estados Unidos figura como en peligro desde 2000, con hábitat crítico designado. La población fragmentada se estima en 1200 a 1400 aves y está en descenso. La depredación por la rata negra sobre nidos, huevos y hembras incubando es la presión más fuerte; la altura de los nidos ha aumentado con el tiempo, lo que se interpreta como respuesta a esa depredación. Se dan la viruela aviar y la malaria aviar, aunque parte del área queda por encima de las zonas de mayor densidad de mosquitos. A ello se suman los incendios forestales, algunos iniciados en maniobras militares, y la fragilidad de las subpoblaciones pequeñas. El control de ratas en parcelas experimentales produjo aumentos claros del éxito de nidificación y de la supervivencia de las hembras adultas.
Nombre científico
Chasiempis ibidis | Stejneger, 1887
Leonhard Stejneger describió la especie en 1887. El género Chasiempis procede del griego khaskein 'abrir la boca' y empis 'mosquito', por su forma de capturar presas. El epíteto ibidis alude casi con seguridad a la revista The Ibis, no a los ibis. El ejemplar descrito era un juvenil sin localidad registrada; Rothschild lo asignó a las islas Hawái en 1893. El nombre hawaiano ʻelepaio reproduce el canto. Los constructores de canoas observaban a esta ave: si picoteaba un tronco derribado, la madera tenía insectos barrenadores y el tronco no servía — de ahí el dicho Ua ʻelepaio ia ka waa, 'la canoa ha sido marcada por el ʻelepaio'.


