Todas las especies › Grullas y rálidos › Carrao › Carrao
Carrao | Aramus guarauna
Koerlan | Limpkin
El carrao es la única especie de su familia en el mundo y, en Norteamérica, el ave del pantano nocturno: pardo oscuro, de patas altas, con un pico largo y curvo y un grito que se propaga sobre el agua. Hacia 1900 casi lo habían exterminado a tiros en Florida; hoy aumenta tan deprisa que en pocos años ha aparecido en medio continente. La razón es un caracol que no pertenece a estas aguas.
Voz
El reclamo es lo más conocido de la especie: un cri-auu largo y penetrante que empieza como un chillido y baja quejándose, casi siempre después del ocaso y con más fuerza en las noches claras de comienzos de primavera. Las aves se responden a través del pantano, de modo que el griterío va y viene de orilla a orilla y a distancia suena a algo humano. Hay además un cuoc corto y duro como reclamo de contacto y de alarma, también de día. El macho produce sonido con las alas: en el vuelo de exhibición, las primarias externas, curvadas como hoces, dan un zumbido grave con el que delimita su trozo de marisma.
Grabación: Juan Freile — CC BY-NC-SA 4.0 · Limoncocha, Shushufindi, Sucumbíos, Ecuador · xeno-canto
Identificación
Ave palustre grande y angulosa, del tamaño de un ganso, con patas largas de color gris verdoso, cuello largo y un pico robusto doblado hacia abajo en la punta, claro y córneo en la base y más oscuro hacia delante. El plumaje es pardo oscuro y cálido; el blanco se concentra en la cabeza, el cuello y el pecho, donde forma gotas y listas finas, y se va perdiendo hacia el ala y la cola hasta casi desaparecer. El ojo es pequeño y oscuro en una cara parda uniforme, sin antifaz ni lista. Ambos sexos son de igual color, aunque el macho es algo mayor y de pico más grueso; los jóvenes son más apagados y de motas menores. Quien lo ve avanzar paso a paso por el agua somera lo reconoce por la pata muy levantada y por el andar vacilante, como cojo, que le dio su nombre inglés.
Especies parecidas
Los ibis blancos jóvenes son los que más se confunden con él: del mismo tamaño y pardos, pero con el pico rosado y curvado por igual en toda su longitud, el vientre blanco y el obispillo blanco. El morito común es más oscuro, con brillos verdes y morados, y también tiene el pico curvado entero y no solo en la punta. Los martinetes comunes jóvenes tienen el cuello y las patas más cortos, se posan encogidos en vez de erguidos y llevan un pico grueso y recto. El avetoro lentiginoso comparte con él el carrizal, pero está listado y no goteado, y se mantiene escondido; la grulla canadiense es casi el doble de grande, gris y con la coronilla roja.
Hábitat
Marisma de agua dulce con abundante vegetación flotante y emergente, ciénaga de cipreses, orillas cubiertas de ríos lentos y lagunas y, en Florida, también aguas artificiales: canales, balsas de retención, estanques de parques y de campos de golf. Lo que cuenta es el agua somera por la que pueda vadear y en la que vivan caracoles de agua dulce; el agua clara y rica en cal, con muchas plantas acuáticas, sostiene más caracoles y por tanto más carraos. Evita el agua salada, aunque en las Antillas frecuenta los bordes dulces del manglar. No usa ríos de corriente rápida, orillas peladas ni aguas profundas.
Donde el ave se encuentra con más frecuencia, según la USNVC — la clasificación de vegetación de Estados Unidos y Canadá — y CMECS para el mar y la costa.
Distribución y movimientos
Residente en Florida y el sur de Georgia, en Cuba, Jamaica y La Española, y desde la vertiente del Golfo de México hacia el sur por Centroamérica; fuera del área de la guía, la distribución continúa hasta Argentina. En Florida era común en el siglo XIX, la caza lo redujo mucho y se recuperó despacio tras la protección. Desde 2017 todo va deprisa: apareció primero en Luisiana, donde crió al año siguiente, y luego en decenas de estados hasta el norte del continente; según la estimación del banco de observaciones, la población estadounidense creció más de la mitad entre 2012 y 2022. Detrás de esa ola está el caracol manzana isleño, introducido, que se ha extendido por el sureste y es mucho mayor y más abundante que el caracol nativo. El mapa solo recoge donde aparece con regularidad; las aves que ahora surgen en Illinois o en Ontario son divagantes, no área de distribución.
- Todo el año
- Reproductor (verano)
- Invierno
- Paso
- oscuro = área principal, claro = disperso
Dónde y cuándo buscarlo
Búscalo en Florida al borde de una charca somera llena de nenúfares — Wakulla Springs, Lake Woodruff y los humedales de retención de Gainesville y Orlando son sitios seguros — y mira el suelo de la orilla: un montón de conchas vacías señala un comedero habitual, y el ave no suele andar lejos. Para oírlo hay que quedarse hasta después del anochecer; en marzo y abril es cuando más grita. De día se delata a menudo por la manera lenta y vacilante de caminar por el agua somera.
Conservación
La especie figura como de preocupación menor (LC) en la Lista Roja, pero de la mayor parte del área no se sabe casi nada sobre efectivos ni tendencias. Para Florida se estimaron en 1994 entre tres mil y seis mil parejas, tras un siglo en que el ave pasó de común a local. Las amenazas clásicas siguen ahí: la desecación de marismas, la canalización y una gestión de niveles que arrasa el caracol manzana nativo. Frente a eso hay ahora algo poco habitual: un caracol introducido, perjudicial para la marisma, resulta ser la salvación de esta única ave.
Nombre científico
Aramus guarauna | (Linnaeus, 1766)
Linneo describió la especie en 1766 como Scolopax guarauna, entre las becadas: el pico largo y curvo lo llevó a ello. Al trasladarse el ave después a otro género, autor y año van entre paréntesis. El género Aramus fue introducido por Vieillot en 1816; su significado es incierto y se relaciona con un nombre griego de ave del que ya nadie sabe a cuál se refería. El epíteto guarauna es un nombre tupí de Sudamérica, en origen del morito común, que Linneo aplicó a esta ave; como procedencia indicó solo 'America australi', la parte meridional de América. El nombre inglés limpkin alude a la impresión de cojera que da su manera de andar.




