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Fulmar boreal | Fulmarus glacialis

Noordse stormvogel | Northern Fulmar

El fulmar boreal es un ave marina rechoncha, de aspecto gavióteo, que pasa toda su vida sobre las aguas más frías del Atlántico, el Pacífico y el océano Ártico, y solo llega a tierra para criar en una repisa de acantilado. Su aleteo rígido y poco flexible y sus fosas nasales tubulares delatan enseguida que no es una gaviota, por mucho que el colorido lo sugiera. En menos de dos siglos su área de cría ha pasado de un puñado de colonias en el extremo norte a cientos de puntos por todo el Atlántico.

Fulmar boreal (Fulmarus glacialis)
Foto: Original: AWeith; this edit: MPF — CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Voz

En la colonia de cría el fulmar boreal es un ave ruidosa: las parejas en la repisa del nido interpretan un dúo ronco, entre cacareo y graznido, y a un intruso lo recibe un agudo ke-chi justo antes de que el ave le lance un chorro de aceite estomacal maloliente. En el mar permanece en gran parte callado, con algún gruñido corto ocasional entre individuos junto al alimento. Es esta defensa maloliente, no el canto, lo que distingue a la especie entre las aves marinas: cualquier miembro de la colonia — huevo, pollo o adulto — puede recurrir a ella.

Escucha: ReclamoXC1087303

Grabación: Roland Arnison — CC BY-NC-SA 4.0 · Mingulay, Na h-Eileanan an Iar, Scotland, United Kingdom · xeno-canto

Identificación

La forma clara es gris por encima y blanca por debajo, con cabeza redondeada y un pico corto, grueso y muy ganchudo, con fosas nasales tubulares sobre el culmen. En el norte del Pacífico existe además una forma oscura, gris uniforme a casi negra por completo, con formas intermedias también presentes. Macho y hembra son indistinguibles, y el juvenil se parece al adulto claro. La silueta es rechoncha, con cuello corto, cabeza grande, cuerpo ancho y alas largas y rígidas. En vuelo alterna unos pocos aleteos rápidos y rígidos con largos planeos rasantes sobre las olas — distinto del aleteo flexible de una gaviota.

Especies parecidas

Las gaviotas son la mayor fuente de confusión: la forma clara recuerda por su patrón de color a una gaviota de Delaware o una gaviota argéntea americana, pero el aleteo rígido, el pico grueso de fosas tubulares y la ausencia de puntas de ala negras marcan la diferencia. Entre las pardelas, la pardela patas rosadas es la más parecida en tamaño, pero es más oscura en su conjunto y carece del límite neto entre el gris del dorso y el blanco del vientre. La pardela sombría es igualmente más oscura y de silueta más esbelta, con alas más largas y estrechas y un vuelo claramente distinto. Es la propia forma oscura del fulmar la que con más frecuencia se confunde con estas dos últimas pardelas.

Hábitat

El fulmar boreal vive sobre aguas abiertas y frías por encima de la plataforma continental y en zonas de afloramiento, hasta el borde del hielo marino en el océano Ártico. Para criar busca acantilados marinos escarpados y repisas rocosas, a menudo en colonias de cientos o miles de parejas, y pone un solo huevo sobre roca desnuda o en una ligera depresión. Evita en gran medida las aguas someras y la propia costa; es un ave del océano, no de la playa. Los barcos pesqueros y las ballenas lo atraen, pues acude de buen grado a los desechos y las carcasas.

Donde el ave se encuentra con más frecuencia, según la USNVC — la clasificación de vegetación de Estados Unidos y Canadá — y CMECS para el mar y la costa.

Distribución y movimientos

La especie cría en el Ártico alto de Canadá, en Groenlandia, y en las Aleutianas y otras islas del mar de Bering frente a Alaska; también se ha establecido una colonia frente a Terranova, en la isla Baccalieu. Tras la cría se dispersa hacia el sur sobre mar abierto, por el lado del Pacífico hasta las aguas de Washington, Oregón y California, y por el Atlántico hasta frente a Nueva Inglaterra y ocasionalmente hasta Carolina del Norte. En menos de dos siglos la población atlántica ha crecido y su área de cría se ha ampliado mucho — a principios del siglo XIX criaba en el Atlántico Norte casi solo en Islandia y St Kilda, mientras que hoy hay cientos de colonias por todo ese océano. Los desechos de la pesca y las carcasas de la caza de ballenas se citan a menudo como explicación, aunque no todo en ese aumento está resuelto.

  • Todo el año
  • Reproductor (verano)
  • Invierno
  • Paso
  • oscuro = área principal, claro = disperso
El mapa es un campo de densidad, no un límite de área dibujado: se construye a partir de los propios registros y por eso no sigue fronteras estatales ni nacionales. Tanto el color estacional como su intensidad salen, celda a celda, de los registros de GBIF (2006–2026), contados por celda de 0,7° y divididos entre todos los registros de aves de esa misma celda, de modo que no cuente cuántos observadores hay. Cada celda se cuenta por separado en junio–julio, diciembre–enero y los meses de paso, y recibe el color de la estación que allí gana; una celda solo se llama estival o invernal cuando la otra estación está casi vacía. Contornos: Natural Earth (dominio público).

Dónde y cuándo buscarlo

Busca el fulmar boreal desde un cabo o un muelle tras una tormenta fuerte, cuando las aves de mar abierto se ven empujadas más cerca de la costa; las salidas en barco de invierno sobre aguas profundas también dan buenas oportunidades. Fíjate en el aleteo rígido y corto entre planeos: eso ya lo distingue de cualquier gaviota a distancia.

Conservación

Con una población de muchos millones de aves y un aumento fuerte y todavía continuo en la parte atlántica de su área, la especie figura como de preocupación menor (LC). La captura incidental en la pesca de palangre y la perturbación de las colonias de cría son los principales riesgos que sigue teniendo asociados. En partes del Pacífico los efectivos se conocen peor que en el Atlántico.

Nombre científico

Fulmarus glacialis | (Linnaeus, 1761)

Linneo describió la especie en 1761 como Procellaria glacialis, entre los petreles en sentido amplio de la época; al haberse trasladado después a otro género, autor y año van entre paréntesis. El género Fulmarus lo introdujo en 1826 Stephens; el nombre procede probablemente de una palabra nórdica antigua para 'gaviota sucia', por el aceite estomacal maloliente con que el ave se defiende. El epíteto glacialis es latín para 'helado' o 'del hielo', en referencia a su distribución polar y subpolar — la localidad típica, de hecho, se sitúa dentro del círculo polar ártico.