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Colirrojo real | Phoenicurus phoenicurus

Gekraagde roodstaart | Common redstart

El colirrojo real y el tizón forman la pareja que conviene resolver desde el principio, porque el nombre engaña: el vistoso es el real, y el que se ve en cualquier pueblo es el tizón. El real es un ave estrictamente forestal, ligada a los bosques maduros de montaña media con arbolado viejo y claros, y en España es escaso y localizado. En paso, en cambio, atraviesa la Península por millares y aparece en cualquier seto, olivar o jardín.

Colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus)
Foto: Jerzy Strzelecki — CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Voz

El canto es una estrofa corta y melancólica que siempre empieza igual: un uiiit alargado y ascendente, seguido de dos o tres notas claras iguales y de una coleta apresurada y desordenada que cambia en cada estrofa y en la que suelen colarse imitaciones de otras especies — uiiit-tu-tu-tu-cherrr. Ese arranque ascendente y fijo es el asidero; lo demás no se repite nunca igual. Canta de mediados de abril a junio, con más fuerza en la primera hora tras el amanecer, casi siempre desde una rama seca en lo alto de un árbol. Reclamo: un uiiit claro e interrogante, seguido casi siempre de uno o dos tec chasqueantes, que en alarma se convierten en una retahíla larga.

Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.

Identificación

Pájaro esbelto y erguido, con cola y obispillo de un rojizo herrumbroso que vibran sin parar; ese temblor se ve antes que el color. El macho nupcial tiene la frente blanca y pura, prolongada hacia atrás en una ceja blanca estrecha, cara y garganta negras por debajo y píleo y manto gris azulado por encima; pecho y flancos son de un naranja intenso y el vientre más claro. En otoño, unos ribetes anchos de color pardo grisáceo cubren todo eso y el macho parece apagado y sucio. La hembra es pardo grisáceo cálido por arriba y beige anaranjado claro por abajo, sin negro y sin frente blanca, con un ojo grande y oscuro en una cara lisa y abierta, y la misma cola rojiza. Los jóvenes van moteados y escamados, otra vez con esa cola.

Especies parecidas

El colirrojo tizón es la única confusión seria; consulta también su ficha, donde la misma diferencia se explica desde el otro lado. Su macho es negro hollín con el píleo gris y un panel alar blanco, sin frente blanca y sin naranja en el pecho. Entre las hembras todo se decide en las partes inferiores: el tizón es gris negruzco frío y uniforme, el real es pardo arenoso cálido con un baño anaranjado evidente en pecho y vientre, y tiene la cara más clara y la silueta más fina. El hábitat casi siempre resuelve: piedra, hormigón y polígono frente a bosque viejo, huerto y caserío. Los petirrojos jóvenes se confunden a veces con colirrojos reales jóvenes, pero les falta la cola roja temblorosa; el ruiseñor común es mayor y más pesado, con una cola larga y parda cálida que levanta y abre en lugar de hacerla vibrar.

Hábitat

Bosque maduro y abierto, con madera muerta y poco sotobosque, donde el ave pueda lanzarse desde una rama baja al suelo desnudo: robledales y hayedos viejos de montaña media, pinares de pino silvestre, melojares aclarados, dehesas y fresnedas trasmochas, castañares y nogales de borde de pueblo. El nido va siempre en un hueco: un agujero de pico, una grieta de un frutal viejo, un mechinal de muro o una caja nido de entrada amplia. Lo determinante es la combinación de oquedades, posaderos bajos y suelo despejado debajo; un sotobosque cerrado le inutiliza el monte.

Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.

Distribución y movimientos

Cría desde Irlanda e Iberia hasta bien entrada Siberia y desde Laponia hasta las montañas del noroeste de África; toda la población inverna en el Sahel, al sur del Sahara. En España es reproductor escaso y disperso en la cornisa cantábrica, el Sistema Ibérico, el oeste del Sistema Central y Sierra Morena occidental, con núcleos sueltos en otras sierras y una fuerte dependencia del arbolado viejo trasmocho. Como migrante es abundantísimo: de finales de agosto a octubre y de nuevo en abril cruza la Península en gran número y aparece en olivares, setos, ramblas y jardines urbanos. En los Países Bajos es estival común en los suelos arenosos del interior.

  • Todo el año
  • Reproducción (verano)
  • Paso migratorio
  • Dirección de migración
  • oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Mapa de densidad a partir de los registros de GBIF (2006-09-01 – 2026-08-31), contados por celda de 0,7° y por mes y divididos por todos los registros de aves de esa misma celda, de modo que el número de observadores no distorsiona la imagen. La intensidad del color sigue esa proporción y se desvanece de forma gradual: el mapa no sigue las fronteras. Contornos: Natural Earth (dominio público).

Dónde y cuándo buscarla

Para verlo criando, un hayedo o robledal viejo cantábrico o del Sistema Ibérico a finales de mayo, en la primera hora de luz, atento al uiiit alargado desde una copa. Pero el momento fácil es el paso otoñal: en septiembre, al amanecer, recorre un olivar de secano, una rambla con tarays o el borde de una huerta y busca colas rojizas temblando en las ramas bajas. Casi todas serán hembras y jóvenes; el temblor de la cola basta para el género, y el tono cálido y anaranjado del pecho para separarlo del tizón.

Estado de conservación

No amenazado a escala mundial, pero en España es una de las aves forestales que más preocupa: población pequeña, muy fragmentada y ligada a un recurso que se pierde deprisa, el arbolado viejo con oquedades. El abandono del trasmochado, la corta de árboles huecos por seguridad, la limpieza de madera muerta y la sustitución de dehesas y frutales de secano por cultivos intensivos le quitan nidos. A escala europea la especie está estable o en aumento, pero las cifras siguen atadas a la lluvia en el Sahel: tras un otoño seco allí, la primavera europea siguiente trae menos aves.