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Curruca sarda | Curruca sarda
Sardijnse grasmus | Marmora's warbler
La curruca sarda es la más oscura del difícil trío: un pájaro gris pizarra uniforme, con anillo ocular rojo y cola larga y escalonada, que vive en la maquia baja de las laderas peladas y batidas por el mistral de Córcega y Cerdeña. Donde está no es escasa, pero está en muy pocos sitios.
Voz
El canto es un parloteo apresurado y rascado de uno a dos segundos, más lleno y más grave que el de la rabilarga y salpicado de traqueteos breves: cherre-chec-cherrit, casi siempre desde una ramita saliente sobre la maquia y a veces en un pequeño vuelo nupcial con la cola muy abierta. Canta sobre todo de marzo a junio, con la máxima intensidad a primera hora. El reclamo es igual de útil: un chec duro y seco, a menudo en series que se aceleran, y un cherr-r-r traqueteante cuando está inquieta. En una ladera con viento ese traqueteo llega más lejos que el canto y suele ser la primera señal de que el ave está ahí.
Grabación: Tanguy Loïs — CC BY-SA 4.0 · xeno-canto
Identificación
Pequeña y de cola larga, y de un gris pizarra oscuro uniforme desde la corona hasta el vientre: ese gris parejo, garganta y vientre incluidos, es el carácter. No hay rastro de rojo, rosa ni pardo en el plumaje; como mucho el dorso parece un punto más cálido que la cabeza. El anillo ocular es rojo anaranjado y destaca sobre la cara oscura, el iris pardo rojizo, las patas naranjas y el pico oscuro con la base anaranjada. La cola es larga, escalonada y negruzca, con estrechos bordes claros en las rectrices externas, y suele llevarla alzada o la gira despacio. La hembra es algo más apagada y de un gris más pardo, pero sigue siendo uniforme; los jóvenes son pardo grisáceos con el ojo mate. Con la excitación eriza las plumas de la corona y la cabeza se ve despeinada y angulosa.
Especies parecidas
La curruca balear es su imagen especular y la diferencia está en el vientre: en la sarda el gris pizarra baja parejo hasta las partes bajas, mientras que en la balear esa zona es blanca con a lo sumo un lavado rosado, de modo que la cabeza gris resalta contra ella; véase también su propia ficha. La sarda es además algo mayor y de ala más larga. La curruca rabilarga es la tercera del trío y la más fácil: partes inferiores vinosas y moteado blanco en la garganta. El mapa hace casi todo el trabajo —Córcega, Cerdeña y los islotes toscanos para esta especie—, salvo en la invernada norteafricana, donde puede coincidir con rabilargas y hay que decidir por el color de las partes inferiores. La curruca cabecinegra, común en las mismas islas, es más robusta y lleva capirote negro sobre una garganta blanca de borde neto.
Hábitat
Maquia baja y garriga abierta en laderas pedregosas: jaras, lentisco, tomillo, aulaga y palmito entre bloques de roca desnuda, y en la costa el matorral achaparrado por el viento salino de lo alto de los acantilados. Evita el bosque y el matorral alto y quiere matas de metro o metro y medio como mucho; las zonas recién quemadas se vuelven a ocupar en pocos años, en cuanto rebrota la jara. Del nivel del mar hasta bien arriba en la montaña: en Córcega y Cerdeña por encima de los mil ochocientos metros, en el matorral enano de las cumbres peladas.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Córcega, Cerdeña y las islas menores toscanas —Capraia, Elba, Giglio, Montecristo—, con puestos avanzados en Pantelaria y el islote tunecino de Zembra. Y no hay más: es una de las áreas de distribución más reducidas de todas las aves canoras europeas. Una parte de las aves permanece todo el año en las islas y otra cruza el mar para invernar en el nordeste de Argelia, Túnez y el noroeste de Libia, de modo que toda el área, invernada incluida, queda dentro del mapa de esta guía. Fuera de esas islas es una gran rareza: en los Países Bajos solo se han homologado unos pocos casos y en España consta hasta hoy una sola cita fiable, un macho cantando en el macizo del Garraf, al sur de Barcelona, en mayo de 1997.
- Todo el año
- Reproducción (verano)
- Paso migratorio
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
Abril y mayo, poco después del amanecer, en una ladera pedregosa con jaral bajo: Capo Caccia y la Asinara en Cerdeña, el Cap Corse o la macchia de los alrededores de Bonifacio en Córcega. Busca un sitio donde el matorral no pase de la cintura y quédate en el camino; repasa las puntas en busca de un pajarillo oscuro con la cola levantada. Si oyes el chec seco, no te muevas y espera: vendrá ella a mirarte. En la montaña merece la pena recorrer en mayo el borde superior de la macchia, porque allí ocupa matorral enano abierto donde se deja ver bien.
Estado de conservación
No amenazada y localmente común en sus islas, pero con un área tan pequeña que cualquier cambio a gran escala se nota enseguida. Las mayores preocupaciones son los grandes incendios de verano, que arrasan de golpe miles de hectáreas de maquia baja, la urbanización y el turismo del litoral, y el cierre de la maquia vieja hacia matorral alto y bosque cuando cesan el pastoreo y el uso tradicional. En los islotes menores se habla de unas pocas decenas de parejas, y allí todo puede depender de un solo incendio o de un año malo con ratas y gatos.


