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Terrera sahariana | Ammomanes deserti
Woestijnleeuwerik | Desert lark
La terrera corriente del desierto rocoso, y el ave que aparece en casi cualquier uadi entre Marruecos y Jordania. Es lisa, de cabeza y pico pesados, y su color cambia de comarca en comarca: gris pálido sobre caliza, pardo rojizo sobre arenisca, casi negra en los campos de lava. Camine donde camine, lleva el tono del suelo que pisa.
Voz
El canto es una frase silbada corta y quejumbrosa de tres a cinco notas, chu-chi-chuuu, con final descendente, repetida una y otra vez con largos silencios entre medias. En una garganta rebota contra las paredes y suena mucho mayor que el ave; a primera hora suele ser el único sonido del uadi. Canta desde una repisa y en un vuelo corto que sube con aleteos rígidos y termina planeando. El reclamo es un chuí suave y alegre o un chrup sordo, y un chasquido repetido y rápido cuando algo la inquieta.
Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.
Identificación
Terrera mediana y lisa, sin moño, de cabeza llamativamente grande y pico cónico grueso y de base alta, amarillo o color cuerno claro con el culmen oscuro. Por arriba y por abajo es de un arena o pardo grisáceo uniforme, con la garganta algo más clara; sobre la garganta y el pecho alto corre un listado oscuro fino y difuso que solo se aprecia de cerca. La cola es pardo rojiza con la punta pardo oscura, sin corte neto. En vuelo muestra un panel rojizo en las primarias con el borde posterior oscuro; no hay blanco en ninguna parte, ni en el ala ni en la cola. La postura es cabezona y volcada hacia delante, el andar reposado. Le gusta quedarse quieta sobre una piedra o una repisa de roca, y entonces resulta casi imposible de localizar.
Especies parecidas
La terrera colinegra es la única confusión real, y muchas veces anda a pocos metros. Es menor y más esbelta, con un pico pequeño y romo, el pecho completamente limpio y sin listas, y una cola con banda negra de corte nítido en lugar de una punta oscura difusa; da una impresión más rojiza y más pulcra. Ante la duda, mira primero el pico: el de la sahariana es casi de fringílido, el de la colinegra es un piquito de terrera. Por lo demás, poco se le parece en el desierto rocoso. La terrera pálida de pico amarillo y grueso y bordes blancos en la cola prefiere la arena llana y no la piedra; la especie corpulenta del enorme pico cónico gris azulado lleva la cara blanquinegra y gruesas manchas negras en el pecho; y la terrera grande y patilarga de pico largo y curvado se delata por el tamaño y por su forma de correr. Las cogujadas, que llegan hasta los bordes del desierto, tienen moño puntiagudo, pecho listado y laterales de la cola rojizos.
Hábitat
Desierto rocoso y todo lo que lo acompaña: paredes de uadi, pedreras, canchales, plataformas de roca, laderas empinadas junto a las gargantas y fondos de cauces secos. Necesita piedra, no arena, y falta en los arenales llanos. También vive junto a poblados del desierto, ruinas, presas y canteras abandonadas, y se acerca a las casas para beber. El nido es una depresión bajo una piedra saliente o arrimada a un bloque, con un pequeño murete de chinas por el lado abierto.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
De Marruecos y el Sáhara Occidental por todo el norte de África y el Sinaí hasta el Levante mediterráneo, Arabia, Irán y Asia Central. Dentro del área de los mapas es con diferencia la terrera más abundante del desierto: en Marruecos, en el Anti-Atlas, las gargantas del Todra y del Dadès, el Draa y el Tafilalt; además en Argelia, Túnez y Libia; y en Israel y Jordania, en el desierto de Judea, la orilla del mar Muerto, el Néguev, el Arabá y los cañones de Wadi Rum, Dana y Petra. Sedentaria, mantiene el mismo territorio año tras año. En Europa no aparece en absoluto.
- Todo el año
- Reproducción (verano)
- Invierno
- Paso migratorio
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
Métete al amanecer en un uadi o una garganta y quédate quieto. En diez minutos el silbido quejumbroso sale de alguna pared, y con los prismáticos aparece un ave inmóvil en una repisa. No busques un color fijo, busca una silueta fija: pardo rojiza en la garganta del Dadès, gris pálida junto al mar Muerto, oscura sobre el basalto, pero siempre con esa cabeza grande y ese pico pesado. Más avanzada la mañana, los puntos de agua y los bordes de los poblados son sitios seguros, porque bebe a diario.
Estado de conservación
No amenazada (LC) y común en toda la franja desértica; de todas las aves del desierto quizá sea la menos vulnerable. Ocupa terreno que no puede ponerse en cultivo, bebe en los abrevaderos humanos y se instala sin problema alrededor de aldeas, presas y canteras. En sitios concretos la afluencia de visitantes a las gargantas turísticas o el agotamiento total de las fuentes pueden hacerla retroceder, pero no hay indicios de un declive de cierta entidad. En Israel, donde mejor se siguen las aves del desierto, es una de las pocas que se mantiene estable.



