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Archibebe fino | Tringa stagnatilis

Poelruiter | Marsh Sandpiper

El archibebe fino es un limícola de las marismas esteparias de Europa oriental y de Asia y no pertenece a Norteamérica: aquí figura como divagante, con unas pocas decenas de citas en más de un siglo. Es el de constitución más fina de todos los archibebes, con un pico negro recto como una aguja y unas patas más largas en proporción al cuerpo que las de cualquier pariente suyo. Quien lo encuentre en Norteamérica lo verá casi siempre solo: un ave pálida entre archibebes patigualdos chicos en un borde de fango.

Archibebe fino (Tringa stagnatilis)
Foto: Afsarnayakkan — CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

Voz

El reclamo es un kiup o chu corto y agudo, a menudo en series de dos a cuatro notas, más alto y más seco que el triple silbido del archibebe claro. Un ave levantada de una charca suele emitir una sola nota y callar después. En alarma, en la zona de cría, repite un kek-kek-kek insistente, y allí el macho encadena notas ayodeladas en un vuelo nupcial ondulante. En Norteamérica esta especie no se suele oír, y una cita se resuelve por lo que se ve y no por lo que se escucha.

Escucha: Reclamo en vueloXC1087202

Grabación: Julien Birard — CC BY-NC-SA 4.0 · Orko, Ndjamena Bilala, Fitri, Batha, Chad · xeno-canto

Identificación

Un archibebe menudo, de pico negro finísimo y perfectamente recto y patas largas, de un verde amarillento, que en vuelo sobresalen bastante por detrás de la cola. En plumaje de invierno es gris pálido por encima, con bordes blancos en las plumas, y de un blanco limpio de la cabeza al vientre; la frente y la cara blancas lo hacen parecer claro a distancia. En plumaje nupcial el manto lleva manchas y galones negros y el cuello y los flancos, listas oscuras. En vuelo una cuña blanca sube desde la rabadilla hasta bien entrado el dorso, como en el archibebe claro, y el ala queda oscura y lisa, sin franja. Macho y hembra son iguales; los juveniles son de un pardo más cálido, con bordes claros y nítidos en las plumas dorsales. Al vadear agua somera picotea rápido y con suavidad en la superficie, erguido sobre esas patas largas.

Especies parecidas

El archibebe patigualdo chico tiene las patas de un amarillo más vivo, el pico algo más grueso y más largo, la cara más gris y, en vuelo, solo un cuadro blanco en la rabadilla, sin cuña dorsal. El archibebe claro (Tringa nebularia) muestra esa misma cuña blanca pero es mucho mayor, con pico grueso y algo respingón y patas verdosas. El falaropo tricolor en plumaje de invierno es el más parecido: igual de pálido y de pico finísimo, pero de patas más cortas, con rabadilla blanca sin cuña y con la costumbre de girar nadando. En caso de duda decide el pico: en el archibebe fino es delgado, recto y no mide más de vez y media la cabeza.

Hábitat

En la zona de cría ocupa lagunas esteparias someras, dulces o algo salobres, con orillas bajas y despejadas, y los prados húmedos que las rodean. En paso e invernada usa aguas continentales someras: arrozales, salinas, piscifactorías, lagunas de depuradora y los bordes de lagos y albuferas. Evita el agua profunda, el carrizal cerrado y la playa de arena desnuda; lo que busca es un palmo de agua sobre fondo blando. Las pocas aves norteamericanas se han hallado justo en esos ambientes, casi siempre en una balsa de decantación o en una charca somera.

Donde el ave se encuentra con más frecuencia, según la USNVC — la clasificación de vegetación de Estados Unidos y Canadá — y CMECS para el mar y la costa.

Distribución y movimientos

El área de cría va del este de Polonia y los países bálticos por el sur de Rusia y el norte de Kazajistán hasta la región del Amur y el nordeste de China. Inverna en África y desde el sur de Asia hasta el sur de Japón, las Marianas y Australia. En Norteamérica es un divagante sin patrón fijo: la mayoría de las citas proceden del occidente de Alaska, sobre todo de las Aleutianas y las Pribilof, y hay además observaciones en California y una en Baja California en octubre de 2011. La cita más comentada del continente fue un ave en el sur de Ontario a finales de abril de 2022, que atrajo a más de mil observadores. No cría ni tiene ruta migratoria regular por Norteamérica.

Dónde y cuándo buscarlo

No lo esperes, pero reconócelo si aparece: al repasar charcas someras y balsas de depuradora, revisa cada bando de archibebes patigualdos chicos en busca de un ave más pálida, más fina y de patas más largas. Mira primero el pico, delgado como una aguja y completamente recto, y después hazlo volar para ver la cuña blanca del dorso y los dedos sobresaliendo tras la cola. La época es la de los demás divagantes asiáticos: de finales de mayo a principios de junio en el oeste de Alaska y, tierra adentro, sobre todo el paso primaveral tardío. Fotografíalo posado y en vuelo, porque una cita de esta especie se juzga con ambas imágenes.

Conservación

La población mundial se estima en unos cientos de miles de aves y la especie figura como de preocupación menor (LC), si bien los efectivos del oeste del área han bajado con la desecación de las marismas esteparias. Como en Norteamérica no hay reproductores ni paso regular, tampoco hay aquí una tarea de gestión. Lo que sí muestran las citas es que la especie cruza el mar de Bering con cierta regularidad. Los bordes someros de agua dulce donde aparecen los divagantes son los mismos que importan a los limícolas propios del continente.

Nombre científico

Tringa stagnatilis | (Bechstein, 1803)

Bechstein describió la especie en 1803 como Totanus stagnatilis; al trasladarse después a otro género, autor y año van entre paréntesis. La descripción salió en el segundo tomo de su Ornithologisches Taschenbuch von und für Deutschland, en la página 292 y con la lámina 29, y Alemania es la localidad típica. stagnatilis es latín para 'de las charcas', de stagnum 'agua estancada', por el agua somera en la que se alimenta. El género Tringa se remonta a Linneo y es la forma latina de una palabra griega para un ave de orilla del tamaño de un zorzal. El nombre neerlandés sigue al científico: el ave de las charcas.