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Avión isabelino | Ptyonoprogne obsoleta
Vale rotszwaluw | Pale crag martin
El avión roquero del desierto: un pájaro pequeño y de color arena que patrulla todo el año las hoces del Néguev, los uadis de Jordania y los cortados del Nilo. En Egipto y en Israel es ya, además, un ave urbana que pega su media taza de barro bajo el balcón de un bloque de pisos.
Voz
Ave callada, que rara vez se oye antes de verse. El canto es un gorjeo corto y apagado de pocos segundos, emitido en vuelo ante la pared del nido o desde el borde de la taza. Además, un trrt seco que recuerda al avión común y un tuí fino y agudo como reclamo de contacto entre dos aves que se cruzan. Junto al nido la pareja mantiene una charla suave y traqueteante.
Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.
Identificación
Hirundínido pequeño y pálido, alrededor de un sexto menor que el avión roquero y de constitución mucho más fina, con la cola corta y cortada en recto. El dorso es pardo arena o gris apagado, tan claro que se funde con una pared caliza. La garganta y el pecho alto son de un blanco grisáceo pálido, con a lo sumo un leve moteado fino, y se funden poco a poco con el vientre blanquecino. El rasgo decisivo está bajo el ala: las infracoberteras son pardo grisáceas claras, de modo que por debajo el ave resulta pálida y uniforme, sin «axila» oscura. También las infracaudales son claras, y la parte trasera queda igualmente clara. En la cola desplegada aparece una hilera de manchitas blancas, menores y en menos rectrices que en el avión roquero. El vuelo es ligero y ágil, con aleteo más rápido y planeos más cortos que los de su pariente mayor. Sexos iguales.
Especies parecidas
Del avión roquero se separa más deprisa por debajo. Pon el ave a contraluz y mira la axila del ala y las infracaudales: en el roquero ambas son oscuras o pardo negruzcas, y el ave parece bicolor por abajo, con la parte trasera pesada y oscura; en el isabel norteño todo eso es pálido y uniforme, y el contraste sigue leyéndose a distancia. En las montañas marroquíes se ve además que son dos mundos distintos: el roquero ocupa el Alto Atlas y las gargantas húmedas, y el isabel norteño los uadis bajos y calurosos, los oasis y los bordes del desierto. El avión zapador y el avión paludícola africano, que pasan por el Próximo Oriente en migración, tienen la cola escotada y sin manchas blancas y cazan bajo sobre el agua en vez de junto a una pared; el zapador lleva además la banda pectoral neta. El avión común es negro azulado con obispillo blanco. Los vencejos son mucho mayores y todo oscuros.
Hábitat
Cortados, gargantas, paredes de uadi, cantiles calizos erosionados y bordes de mesetas desérticas, desde bajo el nivel del mar en el mar Muerto hasta plena montaña. Acepta con igual naturalidad las paredes artificiales: presas, puentes, viaductos, templos, fortalezas, hoteles y bloques de pisos, hasta el centro de El Cairo. Caza a lo largo de la pared y sobre el pedregal y las laderas secas del pie, y se concentra de buena gana sobre una charca, un cultivo de regadío o un oasis, que en tierra seca es donde están casi todos los insectos. El nido es una media taza de barro adosada a un saliente.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
La franja desértica del norte de África al suroeste de Asia. En el ámbito del mapa: Marruecos y Argelia, donde es escaso y se ciñe a las vertientes meridionales y al borde sahariano; Egipto, donde abunda a lo largo del Nilo desde Abu Simbel y Asuán hasta las ciudades del Delta; el Sinaí, Israel y los territorios palestinos; y Jordania, donde figura entre las aves más comunes de Petra, el Wadi Rum y las hoces del mar Muerto. En Israel solo es común desde los años setenta. Fuera del mapa el área continúa por Arabia, Irak e Irán hasta Pakistán. No es migrador; a lo sumo las aves de montaña bajan algo en invierno.
- Todo el año
- Invierno
- Paso migratorio
- oscuro = área principal, claro = presencia escasa
Dónde y cuándo buscarla
Petra con la primera luz, la garganta del Wadi Rum o un mirador sobre una presa del Néguev: colócate de espaldas al sol y deja que las aves giren por encima. Solo desde abajo se ve lo que importa —la axila pálida y las infracaudales claras— y, cuando una abre la cola, se encienden las manchitas. En Egipto no hace falta salir de la ciudad: desde el balcón de un hotel de Asuán o Luxor pasan pegadas a la fachada, y al anochecer esperan a los insectos junto a las farolas.
Estado de conservación
Sin amenaza global, con un área extensa y en aumento y efectivos al alza. Como su pariente mayor, se beneficia de todo lo que el hombre levanta en el paisaje: presas, puentes, templos, hoteles y bloques ofrecen cortados donde no hay roca, y el regadío ofrece insectos donde no había agua. Eso lo ha convertido en Israel, en medio siglo, de ave local de roquedo en ave urbana corriente. No hay amenazas de peso; solo la limpieza a presión o la rehabilitación de un edificio en época de cría deja a una colonia sin nidos en una mañana.




