Todas las especies › Paseriformes › Lavanderas y bisbitas › Bisbita norteamericano
Bisbita norteamericano | Anthus rubescens
Pacifische waterpieper | American pipit
El tercer bisbita de patas oscuras, y el más difícil de los tres. El bisbita norteamericano cría en la tundra y en la alta montaña de Norteamérica y del nordeste de Siberia e inverna en el sur de Estados Unidos, México y Asia oriental; desde los años noventa se trata como especie separada del bisbita alpino. En el ámbito de esta guía es un divagante: unas pocas aves al año, con las Azores, Irlanda, el suroeste de Inglaterra e Islandia como direcciones habituales de la forma americana, y Finlandia, Escandinavia y el Báltico para la siberiana. Encontrar uno significa meterse de lleno en el problema de identificación más incómodo del grupo.
Voz
Aquí el reclamo pesa más que en ningún otro bisbita del ámbito de la guía, precisamente porque el plumaje ofrece tan poca certeza. Es fino, agudo y seco, y a menudo suena como dos notas seguidas y rápidas: tsip-it o pi-pit, que es de donde viene el nombre inglés. Frente al fiist lleno y único del alpino y el costero, resulta más delgado, más corto y más cortado, y esa tendencia a duplicarse es real, aunque los otros dos también reclaman a veces dos veces. La forma siberiana suena de media aún más tenue y aguda. Por eso una grabación vale más que una foto del plumaje, y muchas citas europeas se han resuelto así. El canto, una serie monótona y traqueteante de notas repetidas en un vuelo alto sobre la tundra, no se oye nunca en Europa.
Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.
Identificación
Tamaño y estructura de bisbita alpino —de 15 a 17 cm, alas y cola largas, rectrices externas blancas—, pero las dos formas que llegan a Europa tienen aspecto distinto, y conviene saberlo de antemano. La forma americana rubescens es la de aspecto más suave de las tres especies: pardo grisáceo uniforme por arriba, con apenas listado, y beige cálido u ocre por debajo —no blanco—, con estrías relativamente finas y estrechas en pecho y flancos, ceja pálida difusa, un ojo negro muy marcado en una cara limpia, bigotera oscura bien definida y patas oscuras. El conjunto resulta liso, apagado y de tono cálido, sin el contraste blanco y negro del alpino en invierno. La forma siberiana japonicus es justo lo contrario: fría y contrastada, blanco limpio por debajo, con estrías negras, gruesas y nítidas en pecho y flancos, dos bandas alares blancas evidentes, ceja blanca marcada y —el mejor carácter que ofrece la especie— patas rosadas o de color carne, cuando el alpino y el costero las tienen siempre oscuras.
Especies parecidas
Conviene ser franco sobre lo que se puede lograr. En invierno, japonicus se separa del bisbita alpino con bastante seguridad por la combinación de patas rosadas, listado más grueso y negro y dos bandas alares blancas nítidas; en un ave callada y con luz plana, el color de las patas por sí solo no basta. La forma americana rubescens es mucho más difícil, porque comparte con el alpino las patas oscuras: ahí hay que recurrir al fondo beige cálido y continuo de las partes inferiores, al listado más fino y al manto muy liso y sin estrías, todos ellos caracteres graduales que cambian con el desgaste, la luz y la muda. Del costero lo separan las partes inferiores más limpias y cálidas y las rectrices externas de blanco puro, pero también eso es cuestión de grado. En la práctica, casi todas las citas homologadas en Europa se apoyan en buenas fotografías desde varios ángulos, en grabaciones de sonido y, a menudo, en un ave que permaneció días en el mismo campo. Un bisbita de patas oscuras visto una sola vez y en silencio no es un bisbita norteamericano, por buena que fuera la sensación.
Hábitat
En su área de cría, tundra rasa y desnuda y pastizales alpinos por encima del límite del arbolado, desde Alaska y el Ártico canadiense hasta las Rocosas, y en Asia la tundra de montaña del nordeste de Siberia y Kamchatka; siempre terreno abierto, bajo y pedregoso con rodales húmedos. Fuera de la cría es un ave de llanos desnudos y húmedos: limos desecados, rastrojos y tierras labradas, pastizales cortos, orillas de lagunas, playas con algas varadas y marismas. Los divagantes en Europa aparecen casi siempre en ese tipo de terreno —una playa de las Sorlingas, una patatera en un cabo irlandés, un campo de golf o el borde de un aeródromo en las Azores— y con frecuencia se unen a bandos de bisbitas pratenses.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría en el Ártico y la alta montaña de Norteamérica, desde Alaska y el norte de Canadá hasta las Rocosas y Sierra Nevada de California, y además en el nordeste de Siberia, Kamchatka y Japón; las aves asiáticas invernan en Asia oriental y sudoriental, y las americanas en el sur de Estados Unidos y México. En el ámbito de esta guía es un divagante, sin población reproductora, sin invernada regular y sin paso regular. La forma americana rubescens alcanza casi todos los años el borde occidental: las Azores reúnen la mayoría de las citas, seguidas de Irlanda, el suroeste de Inglaterra e Islandia, con un máximo claro en octubre y noviembre. La forma siberiana japonicus aparece en el otro extremo, en Finlandia, Suecia, los países bálticos y Polonia. En España hay muy pocas citas homologadas, casi todas en Canarias, Baleares y el litoral atlántico del noroeste.
Dónde y cuándo buscarla
No es un ave que se busque, sino con la que uno se topa, y siempre en el mismo escenario: octubre o noviembre en las Azores, Canarias o un cabo atlántico. Recorre los pastizales cortos, las patateras y los llanos de playa donde estén los bisbitas pratenses y fíjate en un ave que parezca mayor, más lisa y de un beige más cálido que las demás. Si la encuentras, haz tres cosas en este orden: graba el reclamo, aunque sea una sola nota; fotografía las patas; y fotografía al ave de perfil, de frente y en vuelo. Y quédate con ella, porque estos divagantes suelen mantenerse días en la misma parcela, y esa es la única manera de cerrar la cita.
Estado de conservación
No amenazado a escala mundial (LC): el área abarca la franja ártica y alpina de dos continentes, la población es de muchos millones de aves y no se ha demostrado descenso alguno. Para Europa la categoría carece de sentido práctico, porque se trata de individuos desplazados. Más interesante es el patrón de las citas: las observaciones europeas han aumentado con claridad desde los años noventa, algo que casi con seguridad refleja la decisión de tratarlo como especie aparte del bisbita alpino —desde entonces los observadores lo buscan de forma deliberada— junto con los equipos fotográficos y de grabación que hoy permiten documentar una cita así. A largo plazo, sus zonas de cría comparten la inquietud de toda la tundra: el calentamiento del norte está transformando la vegetación rasa y abierta de la que depende.
Nombre científico
Anthus rubescens (Tunstall, 1771)
Tunstall describió la especie en 1771 como Alauda rubescens; al haber pasado después a otro género, el autor y el año van entre paréntesis. El género Anthus lo estableció Bechstein en 1805. Anthus es el nombre latino que Plinio el Viejo daba a un pajarillo de los pastizales. rubescens es latín para 'rojizo', de ruber 'rojo'. El ejemplar de la descripción original procedía de Pensilvania.



