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Reinita verdillo | Leiothlypis peregrina
Tennesseezanger | Tennessee warbler
De las reinitas americanas que alcanzan este lado, esta es la más anodina: un pajarillo verdoso sin dibujo apreciable que rebusca entre las ortigas de un huerto en Fair Isle o en Barra y al que hay que mirar dos veces antes de advertir que no es un mosquitero musical. Llega además antes que las demás —prácticamente todas las citas europeas caen en septiembre— y no al suroeste, sino al norte, a las islas escocesas.
Voz
El canto son tres series encadenadas, cada una más rápida y fuerte que la anterior —un tic tic tic, suit suit suit, chiu chiu chiu chiu entrecortado—, fuerte y agudo para un ave tan pequeña, pero aquí no se oirá: en septiembre ya no canta. El reclamo es un tsit agudo y seco, breve, que se pierde con facilidad entre los reclamos de mosquiteros musicales y comunes. En vuelo, un ziit fino. Cuente, pues, con encontrar esta ave con los ojos y no con el oído.
Todavía no hay ninguna grabación con licencia libre para esta especie.
Identificación
Reinita pequeña y compacta, de cola corta y proyección primaria larga, lo que hace que la parte posterior parezca cortada. Las partes superiores son verde oliva vivo y la cabeza un punto más gris que el dorso, con una ceja blanquecina estrecha y una lista oscura que atraviesa el ojo. Las partes inferiores son blanco amarillentas, más vivas en garganta y pecho y más pálidas hacia atrás. El rasgo del que todo depende está bajo la cola: las infracoberteras caudales son blancas o blanquecinas y contrastan con el pecho amarillento; en las pocas especies con las que cabe confundirla son amarillas. No hay franjas alares, o a lo sumo una línea clara y difusa sobre las coberteras mayores. El pico es corto, fino y muy puntiagudo, con el culmen completamente recto; las patas son grises o gris rosadas. En primavera el macho tiene la cabeza más gris y las partes inferiores blancas, sin amarillo, pero ese plumaje aquí no se presenta.
Especies parecidas
Lo primero que piensa cualquier observador europeo es en un mosquitero musical, y ese es justamente el error más repetido. Ayudan cuatro cosas. Una: la cola es más corta y la proyección primaria más larga, de modo que el ave parece rechoncha y no esbelta. Dos: el pico es más fino y agudo, una aguja más que unas pinzas. Tres: las infracoberteras caudales son blancas y no amarillas, algo evidente en cuanto el ave queda por encima del observador. Cuatro: las patas son grises, mientras que el mosquitero musical las tiene pardo claras o carnosas. La reinita verdillo es además de un verde más vivo en el dorso y de cabeza más gris que cualquier mosquitero. Entre las reinitas americanas hay una rival de verdad: la reinita coronianaranjada, más verde y apagada, de cola más larga, con estriación difusa en el pecho y —de forma decisiva— infracoberteras caudales amarillas. El vireo ojirrojo, que puede aparecer en las mismas semanas, es vez y media mayor, con pico grueso y ganchudo en la punta y una ceja ancha ribeteada de negro por arriba.
Hábitat
En los lugares donde recala aquí no hay mucho donde elegir: el huerto cercado de un caserío, un grupo de arces retorcidos por el viento junto a una capilla, un lecho de lirios u ortigas al abrigo de un muro, un seto abandonado. Rebusca con calma y bastante bajo, picotea a lo largo de peciolos y capítulos florales y cuelga a menudo boca abajo del extremo de una rama. En su área es un ave del bosque boreal abierto y de las cortas con matorral, y en invierno de los árboles en flor de América Central, donde vive del néctar y llega a reunirse por decenas en una sola copa florida.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría en una banda ancha del Canadá boreal y del extremo norte de Estados Unidos e inverna desde el sur de México hasta el norte de Sudamérica. En el área de esta guía es un divagante, y escaso: hay alrededor de una decena de citas, todas de las islas Británicas. La primera fue en Fair Isle en septiembre de 1975, donde aquel otoño hubo dos aves; después llegaron, entre otras, Orkney, St Kilda, Yell, Fetlar, Barra y Skokholm. Lo llamativo es lo apretado de las fechas: salvo una, todas las citas caen en septiembre, mientras que las demás reinitas americanas no llegan hasta octubre. No hay ninguna cita aceptada de los Países Bajos. En las Azores, justo fuera del borde de este mapa, tampoco pasa de aves sueltas. En la Península no es un ave que quepa esperar.
Dónde y cuándo buscarla
Es una especie para quien esté en septiembre en una isla del norte recorriendo huertos con método. Mire dos veces cualquier ave con aire de mosquitero que no acabe de encajar y oblíguese a comprobar la cola por debajo: blanco significa seguir por esta especie, amarillo significa otra cosa. Fíjese además en la cola corta, el pico fino como una aguja y las patas grises. Fotografíe el ave desde abajo: esa es la imagen que pide un comité de rarezas y justamente la que nadie hace. No cuente con una estancia larga: varias de estas aves se quedaron un solo día.
Estado de conservación
No amenazado a escala mundial (UICN: Preocupación Menor), con una población de decenas de millones. Los efectivos oscilan mucho de un año a otro, porque la especie se beneficia de las plagas de la oruga de la yema de la pícea en el bosque boreal: en un año de plaga crían muchas más parejas y las puestas son mayores, y después la población vuelve a bajar. A largo plazo se ha medido un descenso gradual. Para el ámbito de esta guía es un divagante y nada más. La cuestión del origen es sencilla en esta especie: las reinitas americanas no se comercian como aves de jaula, y las fechas fijas de septiembre y la distribución norteña de las citas encajan con aves arrastradas por sus propios medios en una corriente del oeste.
Nombre científico
Leiothlypis peregrina (Wilson, 1811)
Wilson describió la especie en 1811 como Sylvia peregrina; al haber pasado después a otro género, el autor y el año van entre paréntesis. El género Leiothlypis lo estableció Sangster en 2008. Leiothlypis es griego antiguo, de leios 'liso, sencillo' y thlypis, un avecilla sin identificar mencionada por Aristóteles. peregrina procede del latín peregrinus 'errante, forastero'. El ejemplar de la descripción original procedía de el río Cumberland, en Tennessee.



