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Andarríos maculado | Actitis macularius
Amerikaanse oeverloper | Spotted sandpiper
El Nuevo Mundo tiene su propio Actitis, y balancea la parte trasera del cuerpo con la misma insistencia que el nuestro. En verano se delata con gruesas motas negras sobre el blanco de las partes inferiores; el resto del año hay que recurrir al largo de la cola, al color de las patas y a la base del pico.
Voz
Un pit-güit agudo y cortante de dos o tres sílabas, más breve y menos trinado que el reclamo de cinco notas del andarríos chico. En alarma, un pit seco y único. Los divagantes suelen llamar al levantar el vuelo, y ese reclamo corto es lo que pone sobre aviso a más de un observador.
Grabación: Gean Carlo Valdés — CC0 · xeno-canto
Identificación
Pequeño y alargado, pardo por arriba y blanco por debajo, con la misma cuña blanca entre el codo del ala y el costado del pecho que el andarríos chico. En plumaje nupcial el pecho, el vientre y los flancos van sembrados de motas negras redondas y el pico es anaranjado con la punta oscura. En plumaje de invierno y juvenil el ave carece de motas: pardo grisáceo liso por arriba, con una barra oscura marcada en el codo del ala y coberteras finamente barreadas que contrastan con las escapulares lisas. La cola es corta y la franja alar estrecha.
Especies parecidas
Todo se juega en la comparación con el andarríos chico, y se resuelve en cinco puntos. La franja alar del maculado es más corta y estrecha: se apaga a la altura de las secundarias internas y no llega como banda blanca continua hasta el cuerpo, como sí ocurre en el chico. La cola es más corta y apenas sobresale, o no sobresale, de las puntas alares plegadas, mientras que en el chico las rebasa con claridad; de perfil el maculado parece corto y romo por detrás. Las patas son carnosas o amarillo pajizo, frente al gris verdoso u oliva del chico. La base del pico es clara y cálida, en primavera de un naranja limpio con la punta negra, mientras que el chico tiene el pico oscuro con la base carnosa apagada. Y en verano están las motas, que el chico no muestra en ningún plumaje. En un ave de otoño mira primero cola y patas, y solo después el detalle del plumaje.
Hábitat
Orillas de agua dulce: embalses, graveras, arroyos y ríos pequeños, y en Europa también espigones, muelles de hormigón y calas rocosas. Las aves invernantes se aferran durante semanas a un mismo tramo de orilla o de dique. En su área de cría ocupa barras de grava y orillas resguardadas de lagos por casi toda Norteamérica.
Dónde vive realmente el ave, según EUNIS, la clasificación europea de hábitats.
Distribución y movimientos
Cría en Norteamérica e inverna desde el sur de Estados Unidos hasta Sudamérica. En las islas Británicas es un divagante escaso pero anual, con un intento de cría en Skye en 1975 que fracasó en fase de huevo; hay citas todo el año, con un goteo primaveral en mayo y junio, una llegada otoñal mayor de agosto a octubre y unos pocos invernantes en las costas del sur y el oeste. En el continente es bastante más raro: en el mar del Norte sobre todo en otoño, y en Iberia un número muy corto de citas en la cornisa cantábrica, Galicia y las islas.
Cómo y cuándo observar
Entre septiembre y octubre revisa con calma cada andarríos chico de embalse o de puerto y lee primero la cola respecto a las puntas alares, y después el color de las patas. Un ave invernante puede quedarse meses en el mismo muelle, así que un andarríos en un espigón de la costa atlántica o del mar de Irlanda en diciembre merece fotografías, a ser posible con el ala abierta, y un rato de estudio.
Estado de conservación
No amenazado a escala mundial y repartido por toda Norteamérica, aunque sus efectivos descienden lentamente por la urbanización de las orillas, la presión recreativa en los lagos y la pérdida de barras de grava naturales. Para Europa la especie funciona sobre todo como indicador de borrascas atlánticas potentes en otoño.
Nombre científico
Actitis macularius | (Linnaeus, 1766)
Linnaeus describió la especie en 1766 como Tringa macularia; al haber pasado después a otro género, el autor y el año van entre paréntesis. El género Actitis lo estableció Illiger en 1811. Actitis es griego, de aktitēs, 'habitante de la costa', de aktē, 'costa'. macularius es latín, 'moteado', por las manchas negras de las partes inferiores en plumaje nupcial. El ejemplar de la descripción original procedía de Pensilvania.



