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Cotorra argentina | Myiopsitta monachus
Monniksparkiet | Monk Parakeet
La cotorra argentina es el único loro que construye su propio nido de ramas, y lo levanta pegado al de los vecinos: una sola estructura puede alcanzar el tamaño de un coche pequeño, con una veintena de cámaras y, en casos extremos, más de doscientas. Es verde hierba, con la frente y el pecho grises: la capucha que le da nombre. El nido está habitado todo el año, también bajo la nieve de Chicago y Nueva York.
Voz
Fuerte, chillona e incesante: un áspero cuac cuaqui cuac-güi cuarr gutural que se oye de un extremo a otro de la calle, y un skvit seco al levantar el vuelo. Una colonia en plena actividad suena como una discusión sin final; las aves gritan al llegar, al arrastrar ramas y desde dentro de las cámaras. A diferencia de casi todos los paseriformes, su momento más ruidoso es el mediodía, y en invierno chilla tanto como en primavera. Quien la busque en una ciudad casi siempre la oirá antes de verla.
Grabación: Tanguy Loïs — CC BY-SA 4.0 · Comarca Metropolitana de Sevilla (near Seville), Seville, Andalusia, Spain · xeno-canto
Identificación
Verde hierba intenso en cabeza, dorso y codo del ala, con la frente gris pálido, las mejillas grises y la garganta y el pecho grises con un fino escamado; el vientre es verde amarillento. En vuelo destacan las plumas de vuelo azul oscuro y la cola larga y puntiaguda, que supone casi la mitad del ave. El pico es macizo y de color cuerno anaranjado, y las patas grises. Macho y hembra no se distinguen en el campo; las hembras son algo menores de media, pero la diferencia es demasiado pequeña para fiarse de ella. Los jóvenes muestran un tinte más verdoso en la frente. El vuelo es rápido, recto y bajo, con aleteos cortos y veloces, casi siempre en grupitos ruidosos de unas pocas aves.
Especies parecidas
Las otras cotorras asilvestradas de las mismas ciudades son menores y carecen del pecho gris: el perico aliblanco y el perico alicanario (Brotogeris) tienen la cola más corta y muestran en vuelo un panel alar blanco o amarillo. La cotorra de Kramer, asilvestrada en California y Hawái, es más esbelta, de cola mucho más larga y pico rojo; el macho lleva un collar negro y rosado. Los loros verdes grandes, como el loro tamaulipeco, tienen la cola corta y ancha, rojo en la cabeza y un vuelo mucho más pesado. En caso de duda, mira el pecho: gris y escamado solo lo tiene la cotorra argentina.
Hábitat
Ciudades, barrios periféricos, parques, cementerios y recintos universitarios, donde coinciden palmeras altas, árboles viejos y comederos; también campo abierto con hileras de árboles, edificios de rancho y silos de grano. Para el nido elige un lugar alto y despejado al que no llegue ningún depredador trepador: copas de palmera, farolas, torres de comunicación, focos de estadio y, sobre todo, las estructuras de acero de las subestaciones eléctricas. No usa el bosque cerrado y, lejos de la edificación humana, apenas aparece en esta región. En su área de origen habita bosque seco abierto y sabana.
Donde el ave se encuentra con más frecuencia, según la USNVC — la clasificación de vegetación de Estados Unidos y Canadá — y CMECS para el mar y la costa.
Distribución y movimientos
Su área original está en Sudamérica, de Bolivia y el sur de Brasil al centro de Argentina; eso queda fuera de este mapa. En Norteamérica empezó como ave de jaula: entre 1960 y 1980 se importaron miles, las primeras aves libres aparecieron en Nueva York en 1968 y en 1969 se comprobó la primera cría en Florida. A principios de los años setenta ocupaba siete estados y en 1995 quince; las colonias asentadas están hoy sobre todo en Florida, Texas, Luisiana, Illinois, Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Rhode Island, con otras menores en Oregón y California y una población fuerte en Puerto Rico. En México apareció hacia 1994 en la Ciudad de México y en 2015 se había citado en noventa y siete ciudades. No migra: la colonia permanece todo el año en el mismo sitio.
- Todo el año
- Reproductor (verano)
- Invierno
- Paso
- oscuro = área principal, claro = disperso
Dónde y cuándo buscarlo
Busca el nido antes que el ave: un bulto oscuro de ramas en lo alto de una palmera, en una farola o contra una subestación, visible de lejos y ocupado todo el año. Sitúate cerca en la primera hora tras el amanecer, cuando los inquilinos llegan cargados de ramas y se puede contar cuántas parejas viven allí. En invierno los nidos se localizan con más facilidad, con los árboles desnudos.
Conservación
La especie figura como no amenazada en el mundo y sigue aumentando en Norteamérica. El conflicto es con las compañías eléctricas: en un estudio del sur de Florida el sesenta por ciento de los nidos estaba sobre instalaciones en tensión, y retirar 3.126 nidos entre 2003 y 2007 costó, según se estima, de 1,3 a 4,7 millones de dólares. El daño masivo a la fruta y el grano que se temió a su llegada no se ha producido, aunque localmente pica cultivos tropicales como el longan y el mango.
Nombre científico
Myiopsitta monachus | (Boddaert, 1783)
Boddaert describió el ave en 1783 como Psittacus monachus, a partir de una lámina coloreada de Daubenton; al trasladarse después a otro género, autor y año van entre paréntesis. El género Myiopsitta fue introducido por Bonaparte en 1854 y está formado por el griego muia, 'mosca', y psitta, 'loro'. monachus es latín para 'monje', por la capucha y el pecho grises, que recuerdan un hábito. La lámina no llevaba localidad; esta se fijó más tarde en Montevideo, Uruguay.




