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Chorlito Llanero | Anarhynchus montanus

Prairieplevier | Mountain Plover

El chorlito llanero es un chorlito que prescinde del agua: recorre las llanuras más cortas y secas de la alta pradera, lejos de toda orilla, y es el único chorlito de la región que carece por completo de banda pectoral. Su nombre apunta a las montañas, pero cría en terreno llano, de preferencia allí donde los perritos de las praderas y el ganado mantienen la hierba a ras de suelo. Quedan menos de veinte mil, y la gran mayoría inverna en un puñado de valles agrícolas de California.

Chorlito Llanero (Anarhynchus montanus)
Foto: ALAN SCHMIERER from near Patagonia, AZ, USA — CC0 · Wikimedia Commons

Voz

La voz es baja, suave y de corto alcance; en una llanura donde el viento no cesa se le suele oír solo cuando ya ha levantado el vuelo. El reclamo habitual es un krip o güip grave y aislado que se pierde con facilidad entre el susurro de la hierba. En el cortejo, de madrugada, el macho emite un sonido curiosamente hondo y rodado, parecido al mugido de una vaca lejana. Hay además un trino gorgoteante y alargado que parece deslizarse a ras del suelo. Quien se acerca demasiado a un nido recibe un kip-kip repetido y más agudo.

Todavía no se ha encontrado ninguna grabación con licencia libre para esta especie; abajo se describe qué escuchar.

Identificación

Pardo arenoso uniforme por encima, blanco o crema pálido por debajo, y sin rastro alguno de banda pectoral: eso último lo identifica de inmediato entre los chorlitos de la región. En plumaje nupcial lleva la frente superior negra y una línea negra entre el ojo y el pico, con la frente blanca y una ceja blanca entre ambas. Fuera de la cría el negro desaparece y queda un ave arenosa casi sin dibujo; los juveniles parecen además escamados por los bordes pálidos de las plumas dorsales. El pico es corto y negro, las patas de un gris amarillento pálido, y el ojo grande y oscuro resalta en una cara por lo demás vacía. Se mantiene erguido y alto de patas y se mueve en carreras cortas con paradas bruscas, como hacen los chorlitos. En vuelo muestra una franja alar blanca estrecha, la cara inferior del ala blanca y una banda oscura en el extremo de la cola con ribete blanco.

Especies parecidas

El chorlo tildío usa el mismo terreno abierto, pero tiene dos bandas pectorales negras, la cola anaranjada mucho más larga y llama sin parar, mientras que el chorlito llanero calla. El chorlo nevado es bastante menor y más pálido y presenta una mancha auricular oscura y una marca oscura en el hombro. En plumaje de invierno el chorlito dorado americano lo recuerda de lejos, pero es mayor, finamente moteado por encima en lugar de liso, y muestra un capirote oscuro sobre una ceja pálida. El caso más difícil es el correlimos canela (Calidris subruficollis), que ocupa los mismos campos desnudos: escamado por encima, de patas amarillas, pico corto y recto y sin franja alar blanca.

Hábitat

Pradera de hierba corta en las llanuras altas y secas, y dentro de ella justamente lo más raso: suelo pastado y pisoteado donde el tapiz se abre y la vegetación apenas alcanza diez centímetros. Las colonias de perritos de las praderas son su mejor terreno, porque mantienen la hierba baja y la tierra desnuda. Usa además lechos secos de lagunas, llanuras alcalinas, barbechos y campos recién arados, y en invierno parcelas segadas, pastadas o quemadas hace poco. Evita la hierba alta, el matorral y cualquier orilla; a diferencia de casi todos los chorlitos, llega al agua solo por casualidad.

Donde el ave se encuentra con más frecuencia, según la USNVC — la clasificación de vegetación de Estados Unidos y Canadá — y CMECS para el mar y la costa.

Distribución y movimientos

Cría en el oeste de las Grandes Llanuras, desde el extremo sureste de Alberta hacia el sur por Montana, Wyoming, Colorado, el oeste de Nebraska y Kansas, el mango de Oklahoma, Nuevo México y el norte y el oeste de Texas, con una población aparte en la cuenca del Uinta, en Utah. El centro de gravedad está en Colorado, que reúne la mayor parte de los reproductores. En invierno se desplaza al suroeste: la inmensa mayoría se concentra en el valle de San Joaquín y el valle Imperial de California, y el resto en el sur de Arizona, el sur de Texas y el norte de México. El área se redujo con fuerza durante el siglo XX — con la desaparición del bisonte y la eliminación de las colonias de perritos de las praderas se perdió el tapiz corto — y en Canadá quedan solo unas pocas parejas, en el rincón sureste de Alberta y en torno al Grasslands National Park de Saskatchewan.

  • Todo el año
  • Reproductor (verano)
  • Invierno
  • oscuro = área principal, claro = disperso
El mapa se construye con dos capas de origen distinto: qué color estacional recibe un estado, provincia o país es un juicio sobre la especie; cuán oscuro es ese color procede de los registros de GBIF (2006–2026), contados por celda de 0,7° y corregidos por la distribución desigual de observadores. Lo que los datos sí y no sostienen está en la página de fuentes. Contornos: Natural Earth (dominio público).

Dónde y cuándo buscarlo

Recorre al amanecer, en mayo, los caminos de grava de la pradera corta — el Pawnee National Grassland de Colorado es el sitio clásico — y busca la sombra antes que el ave: sobre suelo desnudo un chorlito llanero inmóvil es casi invisible, y solo se delata cuando corre unos pasos. Trabaja los bordes de las colonias de perritos de las praderas y los alrededores de los bebederos del ganado, donde la tierra está más pelada. En invierno los mejores lugares son los campos recién gradeados del valle Imperial y la llanura de Carrizo, en California, con bandos de decenas a centenares juntos.

Conservación

La especie figura como Casi Amenazada: se calculan entre once y catorce mil adultos, y entre quince y veinte mil aves en total, con los efectivos en descenso. La mayor presión procede de la conversión de la pradera corta en tierra de labor y del control de los perritos de las praderas, que suprime justamente el tapiz corto y abierto del que depende. Los nidos en tierra cultivada se pierden con las labores de primavera, aunque el ave se instala allí de buen grado; en terreno de pastoreo, el ganado juega a su favor.

Nombre científico

Anarhynchus montanus | (Townsend, 1837)

Townsend describió la especie en 1837 como Charadrius montanus, entre los chorlitos; al trasladarse después a otro género, autor y año van entre paréntesis. La descripción apareció en el Journal of the Academy of Natural Sciences of Philadelphia, a partir de un ave de la meseta central de las Montañas Rocosas, cerca del río Sweetwater, en Wyoming. montanus es latín para 'de las montañas', y resulta engañoso: el ave cría en terreno llano y no sube a la sierra en ninguna parte. El género Anarhynchus lo introdujeron Quoy y Gaimard en 1830, del griego ana- 'hacia atrás, de lado' y rhunkhos 'pico', por el pico torcido de lado del ave neozelandesa para la que se creó originalmente.